Morir cada día
Sin juzgar las razones del Ministerio de Hacienda para aumentar las retenciones por renta del trabajo personal, es evidente que esta medida no beneficia a los trabajadores.Pero, en cualquier caso, no deja de ser sorprendente la justificación del señor Segurado, presidente del CEIM, publicada en EL PAIS del 5 de julio. Según este señor, debemos estar agradecidos porque, «evidentemente, tendremos que pagar menos» al hacer la declaración en 1981.
Perfectamente lógico, ya que habremos pagado la diferencia bastantes meses antes, y siguiendo la lógica del señor Segurado, no estaría de más que Hacienda aumentara aún más las retenciones, y así, con un poco de suerte, hasta nos podría salir negativa la declaración y bailaríamos de contento. Tampoco estaría de más trasladar esta filosofía a otros órdenes de la vida y, por ejemplo, ya que todos nos hemos de morir, podríamos morir un poco más cada día, y así cuando nos llegue la hora de la «liquidación», tendremos que morir «menos», o incluso podríamos estar muertos./


























































