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Un limitado número de tropas soviéticas abandona Afganistán

Un número limitado de tropas soviéticas aproximadamente un 10% de los 100.000 hombres que ocupan el país, inició ayer la retirada de Afganistán, mientras los siete grandes de Occidente pedían en Venecia que la retirada sea total y permanente y el presidente de la URSS, Leónidas Breznev, anunciaba en Moscú, ante el Comité Central del Partido Comunista, que la Unión Soviética continuará ayudando al régimen afgano de Babrak Karmal. La agencia de prensa Novosti precisaba que «se mantendrá un contingente de tropas en Afganistán a pesar de la retirada de ciertas unidades».Veinticuatro horas después del anuncio por Moscú de la evacuación de algunas unidades militares, una división soviética y 108 carros de combate salieron de sus acuartelamientos al oeste de Kabul hacia la frontera soviética, por el. paso de Salang. Sólo un grupo de periodistas del Este fueron invitados a asistir a la salida de las tropas. El diario Pravda informó ayer que una «larga fila de carros y soldados tienen ante ellos quinientos kilómetros de la ruta de la amistad antes de llegar a su tierra natal».

El enviado especial del diario comunista francés L'Humanité informó que un regimiento de blindados T-62 y una unidad de misiles tierra-tierra, así como otra de artillería ligera, han iniciado la retirada.

El presidente norteamericano, Jimmy Carter, confirmó en Venecia que la Unión Soviética había ordenado la retirada de al menos un 10% de sus tropas en Afganistán, pero sugirió que éstas no jugaban un papel activo. Carte fue prudente en sus declaraciones de Venecia. «Sabemos que algunas de las tropas soviéticas son transportadas, al menos, hasta la frontera», afirmó. «La URSS», agregó, «ha dado probablemente la orden de retirar menos del 10% de sus fuerzas y, según mis informaciones, las tropas que han retirado no estaban comprometidas activamente en las últimas semanas o en los últimos meses».

Observadores diplomáticos estiman que se trata de un repliegue táctico de unidades cuya utilización -como han reconocido los soviéticos- no es ya indispensable en la lucha contra los rebeldes.

Breznev comunicó el viernes esta «primera retirada» al presidente francés., Valéry Giscard d'Estaing. El líder soviético ha intentado reforzar la independencia política de Europa, justificando su encuentro con Giscard en Varsovia, y exacerbar las diferencias entre Europa y Estados Unidos. Sin embargo, en su primera respuesta, los países occidentales han contestado al gesto de Breznev advirtiéndole que no es suficiente.

Breznev. en su intervención ante el comité central, afirmó que la retirada estaba justificada por las victorias logradas contra los «contrarrevolucionarios afganos. La situación se normaliza en Afganistán», explicó el jefe del Estado soviético. Todas las noticias procedentes de fuentes occidentales indican, por el contrario, que el acoso a que se ven sometidas las tropas soviéticas es cada vez mayor.

Páginas 2, 3 y 4

Editorial en página 10

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de junio de 1980

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