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Un número limitado de tropas soviéticas abandona Afganistán

Breznev explica al Comité Central la retirada parcial de los efectivos de la URSS

Desde hace algunas semanas se comentaba en Moscú, que el Ejército soviético estaba dispuesto a reestructurar algunas de sus divisiones estacionadas en Afganistán, calificándose tal operación como técnica. La retirada del contingente de tropas -coincide con una importante semana de trascendencia política en la URSS, con la reunión del Soviet Supremo (Parlamento) hoy, y el pleno del Comité Central del PCUS, que ayer convocó el 26º congreso del partido para el 23 de febrero de 1981.

Leónidas Breznev informó al Comité Central que la URSS «no tenía otra elección, sino intervenir en Afganistán», debido a la presión de EE UU y China en este país, y justificó la retirada de tropas «por las victorias obtenidas sobre los reaccionarios», y porque la vida vuelve a ser «normal» en ese país.Además, el Comité Central aceptó una resolución sobre política exterior, presentada por Andrei Gromiko, en la cual se acusa «a los imperialistas de ser los causantes del deterioro de la situación internacional», y a Washington y la OTAN, «de pretender obtener la supremacía militar sobre la Unión Soviética».

Medios periodísticos y diplomáticos en Moscú coinciden en analizar la retirada soviética en el sentido de que la URSS debe mantener tropas en Afganistán o el régimen de Karmal se hundirá en pocas horas. Este criterio fue corroborado ayer por la agencia de prensa soviética Novosti (vinculada al Ministerio de Asuntos Exteriores de la URSS), que aseguró, en un despacho difundido en Bonn, que «se mantendría un contingente

de tropas en Afganistán, a pesar de la retirada de ciertas unidades».

Cuando ya se habla de la retirada soviética de Afganistán como de una operación táctica, en la capital soviética se consideran cuatro objetivos inmediatos en esta operación.

En primer lugar, la URSS pretendería con esta acción mejorar su imagen diplomática, que parece en las últimas semanas, tras reemprender el diálogo con algunos países occidentales, buscando, además, una aproximación a los países islámicos y al movimiento no alineado, a través de la India.

La URSS intenta dividir a Occidente

En segundo lugar, los dirigentes soviéticos pretendieron desviar la atención de la cumbre occidental de Venecia, acentuando la división en este campo, Así, días antes de esta reunión, la prensa de la URSS había mencionado repetidamente los intereses opuestos entre Japón y Europa occidental.

En tercer término, los soviéticos pretenden aproximarse, de nuevo, al movimiento no alineado e insistir en su enfrentamiento con el régimen iraní y presionar diplomáticamente sobre Pakistán.

Finalmente, una cuestión de orden interno no puede ser soslayada. La reunión de ayer del Comité Central y la de hoy del Soviet Supremo servirán para que los dirigentes del Kremlin muestren con esta retirada a sus diputados que siguen haciendo todo lo posible por la distensión y la paz.

De cara a, la sociedad soviética, últimamente bastante alarmada por las informaciones difundidas por emisoras occidentales captadas en la URSS sobre las dificultades militares soviéticas en Afganistán, la retirada «porque las fuerzas ya no son necesarias» es también una forma de mentís a las noticias occidentales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de junio de 1980

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  • La agencia Novosti afirma, sin embargo, que se mantendrá un contingente militar