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Sin noticias de los pescadores secuestrados por el Polisario

Cinco días después de la desaparición del pesquero Garmomar las noticias que se tienen en Las Palmas sobre su probable hundimiento y la suerte de los pescadores son exactamente iguales que las del primer día. El Frente Polisario mantiene desde Argel un hermetismo informativo absoluto y sus portavoces se limitan al frío comunicado facilitado por el Ministerio de Información de la RASD la pasada semana, sin aportar más datos y sin facilitar detalles sobre los quince tripulantes del pesquero.

En la empresa Alvarez Entrena la preocupación y el nerviosismo de los familiares es cada vez mayor. Un portavoz de la firma manifestó que ellos no podían confirmar de momento nada en torno al hundimiento del pesquero y al apresamiento de los marineros: «Aún no se ha dicho la última palabra, nadie sabe nada y por lo que observamos debe ser el Frente Polisario el que informe con claridad». Los familiares de los tripulantes canarios y algunos de los peninsulares que se han desplazado a Las Palmas cuando tuvieron noticias de la desaparición, permanecen en las oficinas de la empresa casi todo el día por si se produjera alguna novedad.Por otro lado, el destructor Lepanto, el guardacostas Percebe y la fragata Villa de Bilbao, todas ellas pertenecientes a la Marina de Guerra Española, se encuentran navegando por la zona donde presuntamente fue hundido el pesquero español. Fuentes próximas a la Comandancia Militar de Marina de Las Palmas han manifestado, en relación a estas operaciones navales, que se trata de rastreos normales dentro de las operaciones de vigilancia y protección a los barcos españoles que faenan en aquella zona.

El Sindicato de Trabajadores del Mar ha hecho público, por su parte, un comunicado en donde no se condena la acción y reafirma su apoyo y solidaridad con el Frente Polisario en su lucha por la recuperación de su territorio nacional. Asimismo consideran que en la actualidad la pesca por parte de la flota española en el Sahara constituye una violación de unos recursos que pertenecen al pueblo saharaui. El comunicado termina acusando a la Administración y a los empresarios de enviar a los trabajadores a faenar en zonas peligrosas dada la situación bélica que atraviesa el Sahara.

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