Arabia Saudí flexibiliza su postura sobre Oriente Próximo
Arabia Saudí aprovechó ayer la fecha del 26 de mayo, límite fijado en los acuerdos de Camp David para la autonomía de los territorios ocupados, para hacer patente un gesto espectacular: el anuncio de una nueva actitud más flexible con relación a la solución del conflicto de Oriente Próximo y más «generosa» con relación al presidente egipcio, Anuar el Sadat, pero que, a la vez, contribuirá a aislar aún más al Estado hebreo. En dos declaraciones publicadas el domingo por el Washington Post., el emir Fahd ben Abdelaziz, príncipe heredero y primer vice presidente del Consejo, y el emir Abdallah, segundo vicepresidente del Consejo y jefe de la Guardia Nacional definieron las grandes líneas de esta postura, cuyos puntos esenciales son los siguientes:
1. Israel debe hacer una declaración «sincera», comprometiéndose a retirarse de los territorios ocupados en 1967 (ya no se plantea, pues, la retirada de dichas zonas como condición previa a la paz en la zona). «Arabia Saudí hará entonces todo lo posible para que los árabes cooperen y trabajen para una solución global del conflicto».
2. El presidente Sadat ha hecho ya «todo lo que podía» (ya no se le acusa, pues de paria) y ahora toca a Israel dar pruebas de buena voluntad.


























































