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Desastre ecológico sin precedentes en Niagara Falls (EE UU)

Niagara Falls

La ciudad norteamericana de Niagara Falls ha sido el escenario de un desastre ecológico de proporciones probablemente superiores a las registradas en 1976 en la localidad italiana de Seveso. Más de setecientas familias, en virtud del estado de urgencia federal proclamado el pasado miércoles por el presidente Carter, van a ser evacuadas del barrio Love Canal, de Niagara Falls, en el que buena parte de sus habitantes sufrirán taras genéticas irremediables debidas a desechos químicos enterrados bajo el barrio.Love Canal fue construido en los años cincuenta sobre un paraje en el cual habían sido enterradas cerca de 22.000 toneladas de residuos químicos que incluían productos cancerígenos y dioxina, una sustancia desfoliante utilizada en la guerra de Vietnam y causante de la muerte de centenares de animales en la localidad de Seveso, de la que tuvieron que ser evacuados numerosos habitantes tras la explosión en una fábrica.

Ya en 1978, 239 viviendas de Love Canal tuvieron que ser evacuadas definitivamente después de que filtraciones de agua arrastraran a la superficie los productos químicos cancerígenos.

Los análisis de sangre pedidos la semana pasada por 36 de los habitantes del barrio y publicados recientemente revelan que once de estas personas presentan anomalías cromosómicas que pueden acarrear graves lacras genéticas.

El informe ha sumido a los habitantes de Love Canal en la desesperación. Ante las cámaras de televisión una madre mostró, entre lágrimas, a su hijo al que creía dañado mentalmente. El pasado martes, dos funcionarios del servicio de protección del medio ambiente fueron tomados como rehenes por los habitantes del atribulado barrio. El gobernador del Estado de Nueva York, al que pertenece la ciudad de Niagara Falls, pidió personalmente al presidente norteamericano, Jimmy Carter, que declarara el estado de urgencia, que permitiría desbloquear fondos para iniciar la evacuación.

Una diputada demócrata del Estado de Nueva York, Elisabeth Holtzman, afirmó el miércoles en el Congreso que en Estados Unidos existían cerca de 50.000 depósitos subterráneos de residuos químicos, y los definió como «bombas retardadas que esperan su estallido».

Los terrenos sobre los que se edificó el barrio de Love Canal fueron utilizados entre 1947 y 1952 por una filial de Occidental Petroleum, la Hooker Chemical and Plastics Corporation, para enterrar en ellos residuos químicos. En 1953 los terrenos fueron vendidos por un dólar simbólico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de mayo de 1980