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180.000 millones de pesetas adeudan las empresas a la Seguridad Social

Unos 180.000 millones de pesetas adeudan las empresas en estos momentos a la Seguridad Social, según comentó ayer José Luis Izaguirre, responsable de tesorería del citado organismo, en el transcurso de un almuerzo informativo.El director general explicó la ardua labor realizada para refundir en una sola caja contable la dispersión de tesorería que padecía la Seguridad Social, y cuyo más claro exponente estaba en la imposibilidad de saber las cuentas del mencionado organismo. Hace poco más de un año la Seguridad Social tenía más de 30.000 cuentas corrientes a la vista dispersas por toda España, Io que suponían unos 200.000 millones que generaban un pago de intereses negativos de 8.000 millones. Las negociaciones con la Asociación Española de Banca Privada, arduas pero fructíferas (los bancos eran los principales beneficiados de la anterior situación) y la centralización contable, ha propiciado ya el que se conozca con bastante aproximación la situación contable puntual y el que se evite el pago de intereses negativos. Por otra parte, se ha eliminado la discriminación a que estaba sometida la Caja Postal de Ahorros con respecto a los movimientos de fondos de la Seguridad Social.

El acuerdo con bancos y cajas, propiciado desde la neutralidad de la Seguridad Social en cuanto a elección, pero desde la importancia que tiene un movimiento que tan sólo en lo relativo a las pensiones es de un billón de pesetas, ha influido de forma decisiva para que la Seguridad Social pueda ajustarse a lo presupuestado. Se habló también del proceso similar iniciado con las cuentas de farmacia, centros hospitalarios concertados y proveedores.

Se habló de la distorsión que suponían las prestaciones de desempleo, del esfuerzo por racionalizar y mejorar el sistema de recaudaciones (se va a aplicar la informática y simplificar los datos a transmitir a la Seguridad Social por los bancos), y de cómo el organismo se estaba personando ya en suspensiones de pagos y quiebras, cosa que no realizaba anteriormente, pese a ser en la mayoría de los casos el mayor o uno de los mayores acreedores. Por último, de la equiparación al tratamiento de la defraudación fiscal para la defraudación a la Seguridad Social.

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