Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Se teme el asalto de la Embajada británica en Teherán

Ayer por la mañana fue reforzada la vigilancia policial en torno a la Embajada del Reino Unido en Teherán, a raíz de que se corriera el rumor en la capital iraní de un posible asalto a dicha representación diplomática por parte de grupos radicales islámicos.Sin embargo, a primeras horas de la noche, salvo las fuerzas policiales y algunos periodistas, nada parecía indicar que fuese a ocurrir algo anormal.Desde el pasado 4 de noviembre, la Embajada norteamericana en Teherán está ocupada por estudiantes islámicos, que retienen como rehenes a cincuenta ciudadanos de Estados Unidos. Y desde el miércoles un grupo proiraquí ocupa la Embajada iraní en Londres, en donde mantiene secuestradas a diecinueve personas.Sobre esta última ocupación, condenada por los soviéticos a través de la agencia Tass, el Gobierno iraní se mantiene en su irreductible posición de no atender las exigencias de los asaltantes, que piden la liberación de 91 presos políticos iraníes de origen árabe (Juzestán), encarcelados en Irán por actividades autonomistas.El ministro del Petróleo y miembro del Consejo de la Revolución declaró ayer que ni siquiera en el supuesto de que el propio presidente y demás miembros del máximo organismo revolucionario fueran tomados como rehenes accedería Irán a las peticiones de los árabes que ocupan la embajada en Londres.Las declaraciones iraníes sobre el tema no están exentas de la mayor dureza. El ministro de Asuntos Exteriores, Sadeh Gotbzadeh, amenazó con un juicio rápido para los prisioneros árabes de Juzestán, cuya libertad exigen los ocupantes de la embajada en Londres. Gotbzadelí ha llegado incluso a hablar de «pena de muerte» para los noventa árabes iraníes de Juzestán si sus correligionarios en Londres no abandonan la embajada.

Pasa a página 3

Banisadr habla de preparación para la guerra

Viene de primera página.El ayatollah Jomeini, en un mensaje dirigido con ocasión del 1 de mayo, ha llamado a todos los iraníes a estar preparados para defender la revolución islámica.Por su parte, el presidente Banisadr ha comentado el último comunicado del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, diciendo que tiene como objetivo «preparar a los ciudadanos de Teherán para la guerra ».

Este comunicado recomendaba a la población que, en caso de que volvieran a producirse vuelos nocturnos de aviones militares, «apagaran las luces y encendieran la radio». Este comunicado ha sido objeto de múltiples especulaciones.

No faltan observadores que señalan que, de continuar la situación con la tensión ahora existente, el Ejército y las fuerzas armadas en general podrían hacerse cargo de la vigilancia y administración del país, cosa que equivale a hablar de un «golpe de Estado». Otras opiniones no dan ningún crédito a esta hipótesis.

De todas formas, los intentos de acciones violentas siguen en Teherán. Los guardias de la revolución han dado cuenta de la desactivación de dos artefactos explosivos, ayer por la mañana, en un punto por donde debían pasar las manifestaciones que se dirigían hacia la Embajada norteamericana.

Los dos artefactos fueron desconectados en un paso elevado situado en la avenida Taleghani, a unos quinientos metros escasos de la puerta principal del «nido de espías» estadounidense.

Las manifestaciones convocadas por el Partido de la República Islámica, que debían coincidir en la Embajada norteamericana, no atrajeron a tan gran número de gente como en otras ocasiones. Las cifras cercanas al millón que antes se barajaban en manifestaciones de este tipo han quedado ya casi en el olvido.

Por su parte, los guardias de la revolución siguen facilitando comunicados sobre intentos frustrados de agresión contra la Embajada norteamericana.

Según éstos, el miércoles por la noche un grupo de desconocidos volvió a disparar desde un coche contra los pasdarans de guardia en la sede diplomática. Estas noticias contribuyen a mantener la incertidumbre, al igual que las procedentes de Kurdistán.

Continúa la lucha en Kurdistán

A pesar de la llegada a la ciudad kurda de Mahabad de una misión especial del Gobierno para negociar la posibilidad de un alto el fuego, las luchas continúan algo más al sur de la ciudad citada, especialmente en la de Sanandaj.

Según la Asociación de Kurdos en Teherán, los pesmergás, 0 combatientes kurdos, dominan el centro de la ciudad, mientras que el Ejército y los pasdarans ocuparían la estación de radio y televisión y el aeropuerto.

Por último, otro rumor difundido ayer señala que podría nombrarse primer ministro iraní en breve plazo de tiempo. El último primer ministro de la República Islámica fue el considerado como moderado Mebdi Bazargan.

Se especula ahora con el posible nombramiento de Hassan Habibi, portavoz oficial del Consejo de la Revolución, que sería el único primer ministro que contaría con la aprobación de todo el Consejo de la Revolución, a propuesta del presidente Abolhassan Banisadr.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de mayo de 1980

Más información