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Carter ordena el embargo de las ventas de fosfatos a la URSS

El presidente norteamericano, Jimmy Carter, ha ordenado el embargo de las ventas de fosfatos norteamericanas a la Unión Soviética, informa desde Washington la agencia Efe. Esta medida se suma a la adoptada el pasado mes de enero de suprimir las exportaciones estadounidenses de cereales, como represalia por la invasión soviética de Afganistán.La decisión de la Administración Carter supone la anulación de uno de los acuerdos comerciales más espectaculares firmados en los días de la detente, cuando las relaciones ruso- norteamericanas estaban en su mejor momento.

Las ventas de fosfatos norteamericanos suponían un intercambio superior a los 20.000 millones de dólares (1.360.000 millones de pesetas) en un período de veinte años.

El pasado año las ventas de fosfatos a la Unión Soviética totalizaron 97 millones de dólares, y para 1980 la cifra prevista ascendía a los cuatrocientos millones.

Los intercambios de fertilizantes entre la Unión Soviética y Estados Unidos, según el acuerdo de veinte años existente, corren a cargo de la empresa Occidental Petroleum, que exportaba a Rusia mineral, ácidos concentrados y ácido fosfórico, e importaba anhídrido amónico y potasa. Precisamente el director de esta compañía, Armand Hammer, se encuentra actualmente en Moscú.

Preocupación en la URSS

El embargo norteamericano de las ventas de fosfato a la URSS originará un importante excedente sobre el mercado mundial, un nuevo descenso de los precios, y, en consecuencia, serios problemas para la economía marroquí, que depende en gran medida, para sus ingresos en divisas, de esta exportación, informa desde Rabat nuestro corresponsal, Domingo del Pino.La única manera que tendría Marruecos de compensar las pérdidas que esta decisión de Washington le va a causar sería aumentar sus exportaciones hacia la Unión Soviética. Aunque el diario Al Alam, órgano en lengua árabe del Partido Istiqial, representado en el Gobierno, considera que Marruecos no debe incumplir sus compromisos con sus clientes, añade que espera que precisamente debido a ese descenso de los precios de los fosfatos norteamericanos muchos de sus compradores se orientarán hacia ellos, y, en consecuencia, Rabat podrá disponer de cantidades adicionales para exportar a la URSS.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de febrero de 1980