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Gente

Dolores Ares Rodríguez,

vecina de la villa lucense de Becerreá, ha sido puesta a disposición judicial tras haber agredido a un agente de la Guardia Civil de Tráfico porque, según dijo, «le espantaba los clientes». El agente se encontraba anotando las matrículas de dos coches que se hallaban aparcados encima de una acera y próximos al bar Chafarotes cuando el propietario del estable,cimiento, Manuel Gómez Ares, le advirtió que no los sancionase porque le espantaba los clientes. Momentos después, y cuando el guardia dialogaba con uno de los denunciados, se le acercó la esposa del dueño, Dolores Ares, agrediéndole por el mismo motivo que con anterioridad había expuesto su esposo.

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