Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
TEATRO

Nueva versión de "Calisto y Melibea", de Fernando de Rojas

La tragicomedia Calisto y Melibea, de Fernando de Rojas, se estrenó anoche, en el teatro Espronceda 34, de Madrid, en una nueva versión libre de Ricardo López Aranda y dirección escénica de Manuel Manzaneque. Los intérpretes son: María Guerrero, José Sancho, Inma de Santy, Ramón Pons, José María Escuer, Araceli Conde, María Vidal y Gonzalo Sanmiguel, con música de Angel Arteaga y escenografía de Javier Artiñano. En el vestíbulo se inauguró la exposición de veinticuatro pintores contemporáneos cántabros.

La obra se representó hace dos años en varios países europeos, dentro de la cuarta campaña de la emigración que desarrolla la compañía Tirso de Molina, dirigida por Manuel Manzaneque. La misma compañía representa estos días en La Haya y Londres El lazarillo de Tormes, que también se pondrá en el Espronceda 34.«La adaptación de Calisto y Melibea», declaró ayer Manuel Manzaneque, «no se parece a ninguna otra. La versión es muy popular, contrastada en diversos escenarios europeos, que ha interesado a los trabajadores como a los profesores y catedráticos. Las aportaciones de la adaptación son de tipo estructural, aunque conserva el carácter de la obra, y la muerte de la Celestina, que ocurre al final. Para la mayoría de los espectadores será una obra nueva, sobre todo para el público joven y estudiantes, al que de manera especial nos queremos dirigir. La obra tiene un planteamiento moderno, con un lenguaje muy directo. La Celestina, en este montaje, es un personaje que domina y envuelve, que tiene magia y poder. El tema del poder en la. Celestina es eterno y actual. Intentamos que los clásicos sean algo absolutamente vivos y no piezas de museo.»

El autor de la versión de Calislo y Melibea es Ricardo López Aranda, quien ha realizado varias traducciones y adaptaciones para la compañía Tirso de Molina. Señala que en su versión libre del texto de Fernando de Rojas ha resaltado las características de verdad de los personajes centrales. «He cuidado conservar en todo momento la coherencia entre su lenguaje y la situación que viven los personajes. Por supuesto, he dejado intactos los diferentes planos de ese lenguaje, que usa formas cultas en los personajes de Calisto, Melibea y Pleberio, y e en los demás, popular y aun desgarrado.»

Para Ricardo López Aranda, la labor de adaptación debe «recrear en el sentido de teatralizar los conceptos, traducir a «situaciones» ciertas formas de humo puramente verbal en el texto; simplificar, fundiéndolos, personajes que cumplen idénticas funciones; en definitiva, estructura de un modo teatral y de hoy el enorme material de la novela dialogada original, lo que conlleva, en este caso, disminuir la excesiva cantidad de muertes y ordenar sus «tiempos dramáticos», con el fin de que cobren más fuerza las muertes necesarias y éstas ocurran en el orden más lógico». «He intentado evitar», añade, «que en modo alguno suene a cosa vieja un texto original tan maravilloso que es tenido por todos, después del Quijote, como la obra cumbre de la literatura española ».

Por otra parte, las actividades complementarias a las sesiones teatrales comenzaron ayer con la apertura de una exposición de 24 pintores cántabros, que ocupa las paredes del vestíbulo. La intención de los organizadores es ofrecer la sala a diversas muestras artísticas de otras ciudades. Está prevista otra exposición de pintura dedicada a la región manchega y conferencias sobre teatro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de febrero de 1980