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Dieciocho muertos enun choque de trenes en Las Franquesas del Vallés (Barcelona)

Un total de dieciocho personas muertas y 49 heridas es el balance del grave accidente ferroviario ocurrido, en la mañana de ayer en el término municipal de Las Franquesas del Vallés (Barcelona). El accidente se produjo al colisionar frontalmente dos trenes de viajeros de la línea Barcelona-Puigcerdá. De los 49 heridos, dos se encuentran muy graves. Uno de ellos es un teniente del Ejército, José López Ortega, de 42 años; el resto de los heridos son, en su mayor parte, personas jóvenes, de edades inferiores a los veinte años. Varios de ellos son alumnos de un instituto de enseñanza media de Barcelona.

Un tren de viajeros vacío «se había escapado», según palabras de un portavoz de Renfe, de la estación de Figaró, sin que se conozcan las causas. El tren, sin maquinista, rodaba a gran velocidad en dirección a Barcelona. Los responsables de la línea ferroviaria, avisados por el maquinista. decidieron cortar el fluido de la catenaria. Ello ocasionó la parada de otro tren que circulaba en dirección contraria.El tren descontrolado fue ga nando velocidad. «Pasó por La Garriga». manifestó un portavoz de Renfe en el mismo lugar del accidente, «sin que pudiera hacerse nada por detenerlo. Cuando llegó a Las Franquesas del Vallés se intentó todo. Los empleados de la estación colocaron obstáculos en la vía y, con riesgo de su propia vida, quisieron provocar el descarrilamiento, según las órdenes que habían dado los responsables de la compañía en el sector. El tren rebasó el cambio de agujas antes que pudiera ser desviado...»

El impacto del tren vacío con el estacionado en las afueras de Las Franquesas del Vallés fue brutal, según testigos presenciales. Los dos coches de cabeza resultaron destrozados en su práctica totalidad, engarzados el uno al otro, forimando un montículo de chatarra en el que era imposible discernir un vagón de otro a simple vista. Los coches que seguían al de cabeza quedaron ligeramente desviados del sentido de la línea férrea. Uno de los coches se incrustó en una nave industrial de la empresa Inperplast, penetrando en la nave unos tres metros. Un solo empleado de la citada empresa resultaría herido.

La colisión tuvo lugar sobre las 9.40 de la mañana. en el lugar denominado plaza del Matadero, distante unos 150 metros de la estación ferroviaria de Las Franquesas del Vallés.

Un error del maquinista, causa del accidente ferroviario de Las Franquesas del Vallés (Barcelona)

El choque se produjo en una zona en la que abundan pequeños talleres metalúrgicos, lo cual posibilitó el traslado inmediato de bastantes heridos. Sin embargo, el rescate de la mayor parte de los accidentados no pudo ser evacuado hasta bastante tiempo después de ocurrido el accidente. El estado en que quedaron los trenes hizo que muchos de los heridos quedaran aprisionados entre el enorme amasijo de hierros.«No me he fijado en la hora del accidente», cuenta una de las empleadas del pequeño taller de fundición que se encuentra a sólo veinte metros de la vía del tren, «sólo recuerdo que oímos un fuerte ruido, como el de un gran camión al poner el volquete, quizá más fuerte. En seguida entró el encargado, y con la cara que traía pudimos saber que algo muy grave sucedía. Yo no pude ayudar en nada porque quedé paralizada.»

Todo el personal que trabaja en la zona salió a la calle. «Ha sido tomo muy rápido», explicaba un mecánico apellidado Torres, que sólo con su coche transportó a dieciocho heridos a la policlínica de Granollers, «había una enorme confusión. Todo el mundo chillaba. A veces íbamos a trasladar a personas al hospital porque pensábamos que estaban heridas, pero luego comprobábamos que era sólo la sangre de los heridos. Había tantos que no podíamos pararnos a averiguar si estaban muertos o sólo gravemente heridos. Al poco rato han venido las ambulancias.»

El rescate de muertos y heridos se prolongó hasta pasadas las tres de la tarde. Sobre las cinco, la relación de muertos ascendía a diecinueve, seis de ellos sin identificar. Algunas de las identificaciones se realizaron en el mismo lugar del accidente, junto a la vía del tren. Dos muchachas esperaron hasta las dos de la tarde a que fuera extraído el cadáver de su hermana, M. R. G., identificada gracias a un anillo, dado el estado del cadáver.

La mayor parte de los muertos aparecían inutilados, con los miembros seccionados. La identificación se hizo difícil en los seis últimos cadáveres hallados por los bomberos, los cuales se encontraban empotrados bajo el montículo formado por los coches de cabeza de ambos trenes. Estos cuerpos fueron recuperados después de que los bomberos hubieran abierto un boquete en el suelo del primer vagón del tren.

Declaraciones del presidente de Renfe

A últimas horas de la tarde, el presidente de Renfe, Ignacio Bayón, ofreció una conferencia de prensa en la sede del Gobierno Civil de Barcelona. En el curso de la misma amplió los detalles del accidente y expuso el estado en el que se encuentra la investigación de la inspección general de Renfe.

Según se desprende de sus palabras, un error del maquinista del tren vacío que chocó contra el convoy lleno de viajeros fue la causa de que éste escapara sin control de la estación de Figaró.

«El tren 2954, explicó el presidente de Renfe, «había salido de Vich en dirección a Barcelona. A la altura de San Martín de Centellas se descubrió una fuga en el sistema de frenado de aire comprimido, por lo que fueron desalojados los viajeros. A las 9.18, el tren entraba en la estación de Figaró y descendían de él el maquinista y el interventor.»

Según el presidente de Renfe se ha establecido que fue entonces cuando el tren, debido a la pendiente de la zona, se puso en movimiento. El maquinista había declarado a la comisión investigadora que habla accionado el freno manual de estacionamiento del tren, el cual se comprobó que no estaba averiado. El posterior estudio de las unidades que colisionaron determinó que no se habían dado todas las vueltas de manivela del freno manual que son necesarias para que un convoy quede frenado.

Ignacio Bayón precisó que no estaba en condiciones de afirmar categóricamente que la culpa había sido del maquinista. «Estos datos son los recogidos por la inspección primera, todo el caso está en manos del juez, que es quien debe decidir las responsabilidades.»

Sobre la seguridad de la línea férrea, el presidente de Renfe dijo: «La primera reacción tras detectar que el tren se había puesto en movimiento fue la correcta en este tipo de casos. Se cortó el fluido en la catenaria y se: intentó parar el tren por todos los medios.»

«Falló», añadió, «el intento de hacerlo descarrilar en Las Franquesas. Se hizo entrar el tren en el apartadero, en la confianza de que, el ángulo del mismo lo hiciera descarrilar, como debe ocurrir en unidades que circulan a más de sesenta kilómetros por hora, y el tren no paró. Tampoco sirvieron de nada los obstáculos que los empleados de Las Franquesas pusieron en la vía.»

A las nueve de la noche, el Gobierno Civil de Barcelona informaba que tino de los heridos, Santiago Manuel Pérez Herránz, de veintinueve años, el único internado en un centro hospitalario de Barcelona, se encontraba en estado gravísimo, mientras que siete de los heridos habían pasado a sus domicilios. También se informó que todos los heridos viajaban en el tren, a excepción. de Antonio Santiago Madero, de cincuenta años, el cual lo fue cuando iba camino de la fábrica donde trabaja y resultó alcanzado por uno de los vagones.

Los heridos están internados en el hospital de Granollers y en la Policlínica del Vallés.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de diciembre de 1979

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