Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Alarma por el incremento de la delincuencia y la penuria de medios del aparato judicial

En el acto de apertura del año judicial pronunciaron discursos el fiscal general del Estado, Juan Manuel Fanjul Sedeño, y el ministro de Justicia, Iñigo Cavero. Ambos coincidieron en señalar la penuria de medios con que cuenta la Administración de justicia y exteriorizaron su preocupación por el incremento de los delitos contra la propiedad y de la delincuencia juvenil. Ambas personalidades coincidieron también en recordar a los dos magistrados del Supremo asesinados en actos terroristas.

Los jueces y el cambio

El señor Cavero dedicó especial interés en su intervención a dos aspectos: el cambio político y el Derecho y los jueces y el cambio. «A todos los juristas», dijo, «nos incumbe alguna participación en la tarea de adaptación del Derecho a los cambios sociales y políticos. Al legislador, la función de poner al día las leyes, adaptándolas a la realidad y aboliendo las que sean inactuales e inaplicables. A los jueces y tribunales, la aplicación de aquéllas», y recordó la labor que corresponde al poder judicial de tutelar las libertades y los derechos reconocidos.Más tarde el ministro se refirió a una «imprecisa pero generalizada insatisfacción que, respecto al funcionamiento y eficiencia de la justicia, se acusa en la sociedad española». Tras mencionar alguno de los reproches más frecuentes, el señor Cavero afirmó que «ante estas críticas, le corresponde al Ministerio de Justicia resaltar, una vez más, las penurias y dificultades con que tropieza la administración de la justicia para atender al cumplimiento eficaz de su esencial tarea». «La aportación de recursos económicos», dijo, «es condición esencial para la mejora de la administración de justicia que se reclama.»

Señaló después que el Ministerio está elaborando un plan para la mejora de edificios e instalaciones, de acuerdo con un cuadro de prioridades, y que en el terreno de la organización se ha enviado a las Cortes el proyecto de ley orgánica del Consejo del Poder Judicial, y se enviará este mes el de ley orgánica del Poder Judicial, y el próximo mes de octubre, el de Estatuto del Ministerio Fiscal. Antes había mencionado el problema de las retribuciones de los funcionarios de la administración de justicia y afirmó que confiaba en que la semana próxima fuese publicado el proyecto de ley en el Boletín de las Cortes.

El ministro concluyó con una referencia al proceso constituyente, que «es, en su sentido más profundo», dijo, «el conjunto de actos políticos que entrañan la sustitución de un modelo anterior de organización del poder; la edificación de unas formas eficaces de convivencia y la promulgación de una normativa congruente con los valores expresados en la Constitución y las exigencias de una realidad social cambiante».

El señor Fanjul Sedeño habló del «clima de inquietud y alarma que azota hoy a nuestros conciudadanos», y proporcionó datos sobre el aumento experimentado por la delincuencia en los dos últimos años. Indicó que, en este período, el número de delitos contra la propiedad cometidos con violencia o intimidación de las personas se ha incrementado en un 165%. En 1978 fueron sustraídos 100.000 vehículos, de los que sólo han sido recuperados un 60%. Durante el mismo año aumentaron en un 60% los delitos de tráfico y consumo de drogas. «La delincuencia juvenil», dijo, «se ha convertido en una preocupante epidemia, cuya solución exige un renacimiento de la espiritualidad, ya sea religiosa o humanística.»

Finalmente, manifestó la necesidad de proclamar medidas legislativas que combatan estos problemas, y se refirió «a la situación de tina sociedad justamente alarmada y comprensiblemente indignada».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de septiembre de 1979

Más información

  • Discursos del ministro de Justicia y el fiscal general