Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Parlamento brasileño aprobó la ley de amnistía

Río de Janeiro

El Parlamento brasileño aprobó anoche el proyecto de ley de amnistía, por 380 votos a favor y 206 abstenciones, del único bloque de oposición, el Movimiento Democrático Brasileño, que deseaba dar una mayor amplitud a la ley. La nueva ley afectará a unos 4.500 presos políticos y excluirá a unas trescientas personas relacionadas con delitos de terrorismo. Abarcará además a numerosos delincuentes comunes.Con esta medida resultarán beneficiados los principales líderes de la oposición clandestina brasíleña y que se hallaban presos o exiliados. Entre éstos figuran Leonel Brizzola, dirigente del Partido Travaillhista de Brasil; Miguel Arraes, ex gobernador de Pemambuco, y Francisco Juliao, líder de las Ligas Campesinas. Sin embargo, la oposición reivindicaba una amnistía completa que abarcara también a los miembros de la guerrilla urbana que se opusieron con armas a la dictadura brasileña antes, durante y después del golpe de Estado que llevó a los militares al poder.

Numerosas manifestaciones públicas y las presiones del Movimiento Democrático Brasileño (MDB), único partido de oposición tolerado, no han podido obligar al Gobierno brasileño a decretar una amnistía más amplia de la prevista, dando así un paso importante en el camino de la democratización del país.

Grandes manifestaciones tuvieron lugar en las diversas capitales provinciales del país a favor de una amnistía «amplia, general y sin restricciones», coincidiendo con la discusión el martes del anteproyecto gubernamental sobre amnistía en el Congreso nacional en Brasilia.

El anteproyecto del Gobierno concede amnistía a los sancionados por motivos políticos (4.500, aproximadamente), pero excluye a los condenados por «actos terroristas» (cerca de trescientos), aunque en los últimos días, cediendo a la presíón de la calle, parlamentarios del partido gubernamental Alianza Renovadora Nacional (Arena) elaboraron un anteproyecto un poco «más amplio».

Sin embargo, el ministro brasileño de Comunicación Social rechazó ayer toda ampliación del proyecto oficial de amnistía. Por su parte, el ministro de Justicia admitió que, tras la sanción presidencial de la ley de amnistía, el Gobierno podría conceder indultos individuales a algunos presos políticos que participaron en acciones armadas.

Los parlamentarios del MDB querían una amnistía amplia, que llegue a todos los presos políticos, que «pacifique a la familia brasileña y propicie la reconciliación nacional».

Grupos con pancartas en pro de una amnistía amplia y entonando estribillos por la completa «redemocratización» del país protagonizaron algunos incidentes con la policía, en Brasilia.

Esta amplia campaña a favor de la amnistía se ha desarrollado en el marco de una situación social tensa. Unos 150.000 trabajadores de siete estados brasileños están en huelga. En varias ciudades del país se han producido violentos enfrentamientos entre huelguistas y fuerzas de orden público. En Minas Gerais, Brasilia, Goias y Río Grande do Sul los choques con la policía arrojaron un balance de varios muertos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de agosto de 1979