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Ausencia de la derecha portuguesa en la toma de posesión del nuevo Gabinete

El Gobierno de María Lourdes Pintassilgo inició ayer su «marcha de cien días» con su toma de posesión, en una ceremonia marcada por la ausencia de los partidos de la Alianza Democrática Portuguesa (Centro Democrático y Social, Partido Social Demócrata y Partido Monárquico). Sus dirigentes, Freitas do Amaral, Francisco Sa Carneiro y Gonzalo de Reveiro se entrevistaron ayer en Madrid con el rey Juan Carlos. El martes lo hicieron con el presidente Suárez.Contrastando con la ausencia de los partidos de la derecha, nutridas delegaciones socialistas, comunistas y de los socialdemócratas disidentes asistieron al acto en el palacio presidencial de Belem.

En su discurso, el presidente Ramalho Eanes no pudo por menos de constatar la creciente bipolarización de la vida política portuguesa. Pero la mayor parte de la alocución del jefe del Estado estuvo dedicada a justificar la convocatoria de elecciones intercaladas y el mantenimiento de la actual Asamblea de la República hasta la aprobación del programa del nuevo Gobierno. «No siendo de responsabilidad partidaria», señaló Eanes, «era necesario que el Gobierno asumiese un compromiso programático ante la Asamblea, que representa, hasta su disolución, al pueblo portugués.»

En otro discurso menos protocolario que el pronunciado por Eanes con motivo de la toma de posesión del nuevo Gabinete, el presidente de la República expuso su postura personal ante la reciente ley de amnistía adoptada por la Asamblea de la República. El martes por la noche, en la Escuela de Infantería de Marina, Eanes, que es también jefe de Estado Mayor del Ejército, afirmó, tras reconocer el principio de la soberanía del poder político, que este último debía a su vez comprender y respetar «la especificidad de los principios éticos y de los criterios profesionales».

«Los militares», concluyó el jefe del Estado, «deben ser capaces de resistir a los intentos de instrumentalización de quienes pretenden utilizar la fuerza de las armas para imponer soluciones», en lo que el diario O Dia interpretó como una clara advertencia a la izquierda, que aprobó a finales de julio la ley de amnistía. Pero otra alusión de Eanes a los que «pretenden ver en las crisis políticas sucesivas un pretexto para militarizar el régimen» fue considerada como una advertencia a Sa Carneiro, cuyo partido junto con el Centro Democrático y Social, rechaza la elección de Pintassilgo para la jefatura del Gobierno.

Nuevo salario mínimo

El nuevo salario mínimo nacional en Portugal ha sido fijado en 6.900 escudos mensuales (unas 9.400 pesetas), en la reunión de anoche y última del Gobierno cesante, presidida por Carlos Mota Pinto.Considerado «inaplazable» por el Consejo, el nuevo salario mínimo, decretado a partir del 1 de abril pasado, representa un aumento del 21% sobre el anterior.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de agosto de 1979

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