Sin acuerdo en Italia sobre la incorporación al Gobierno del Partido Liberal
El papel del Partido Liberal en el futuro Gobierno que está tratando de formar Filippo Pandolfi es el nudo central, en los momentos actuales, que impide una solución por lo menos temporal de la crisis que Italia sufre desde hace siete meses.Pandolfi, quien aceptó el viernes pasado el encargo del jefe del Estado, Alessandro Pertini, se ha encontrado desde el primer momento con un problema que hasta ahora no ha logrado resolver: cómo situar al pequeño Partido Liberal, cuyo caudal electoral no supera el 2%, en la futura coalición de Gobierno.
El presidente encargado se ha orientado hacia la formación de una alianza gubernamental, integrada por democristianos, republicanos, socialdemócratas y liberales, que contará con la aprobación del Parlamento en el caso de que los socialistas, como lo han dejado entrever, se abstengan en el momento del voto.
Pero tanto los democristianos como los republicanos y los socialdemócratas no parecen muy conformes con la incorporación del centrista Partido Liberal, pues entienden que con ellos en el Gobierno se archivará definitivamente la política de «solidaridad nacional», que contempla una cierta convivencia con los comunistas.
Los liberales siempre se opusieron enérgigamente a esta política, que tuvo su más clara exteriorización en la pasada legislatura y en el Gobierno que, desde marzo de 1978, presidió Giulio Andreotti.
Los máximos dirigentes de los tres partidos han hecho saber a Pandolfi que aceptarán sólo la incorporación en el futuro Gobierno de un ministro de origen liberal y además que sea un técnico sin una acentuada militancia política previa.
Los liberales, al conocer esta circunstancia, han reaccionado de forma indignada y han manifestado a Pandolfi que no aceptarán una participación condicionada en el futuro Gobierno, y que exigen un tratamiento igual al que reciben los otros partidos.
La dirección del Partido Liberal se reunió ayer y aprobó un documento redactado por el secretario, Lorenzo Zanone, donde se pide a Pandolfi que «siga un ecuánime criterio de comportamiento con los liberales, correspondiendo al aporte constructivo que éstos están dispuestos a dar sin pedir nada a cambio».
Si Pandolfi no logra superar este nudo político, los liberales están dispuestos a quedar fuera del nuevo Gobierno, al que restarán apoyo en el Parlamento, con un agravamiento de la precaria situación que el Gabinete puede encontrar en el momento decisivo del voto para respaldar o vetar su constitución.


























































