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Entrevista:

Enric Sio: 'Nadie pone en duda el lenguaje y la influencia del comic"

El dibujante y guionista publica el álbum "Aghardi"

« Si me tocara hacer supermanes, me pegaría un tiro», La frase pertenece a Enric Sio, un catalán, dibujante de comic, que ha decidido regresar a su tierra -ha vivido cuatro años en Italia y Francia- porque «ahora se respira mejor aquí». Premiado en el Salón Internacional del Comic de Lucca (Italia, 1967), Premio Yelow Kid al mejor dibujante extranjero (1971) y galardonado en los certámenes de Treviso (Italia) y Toulouse (Francia); su producción se cuenta entre los clásicos del cornic europeo. En Barcelona fue entrevistado por nuestro redactor Enric Canals.

Entre sus obras destaca Aghardi -recientemente publicada en España-, Mis miedos, Mara, A utodafe y Lavinia 2016. Colabora habitualmente en las revistas especializadas Línus, de Milán,y Pilote, de París.

Pregunta. En repetidas ocasiones se ha hablado del comic como un subproducto, un subgénero.

Respuesta. Es cierto. Ello es debido a dos factores. Por un lado, al grado de aristocraticismo alcanzado por ciertos intelectuales y, por otro, a la existencia de autores y editores que no se han preocupado de dar al público un producto de calidad, elaborado. No obstante, negar el lenguaje del comic y sus posibilidades es un error. Todo depende de la utilización que se haga de este lenguaje. Es un problema de autores y de producción. Pienso que en Europa, actualmente, a nadie se le ocurriría poner en duda el lenguaje y la influencia del comic.

P. ¿Cuál es la situación del, comic en España?

R. Hace sólo tres meses que he vuelto a mí país, pero no obstante creo que hay dos intentos muy serios de relanzar el comic. Por una parte está la Editorial Nueva Frontera, editora de, entre otras, la revista Totem, y hace poco se ha creado una editorial vasca, Ikusger, que ha editado Eloy, del dibujante Antonio Hernández Palacios, una serie de comic sobre la guerra civil, que considero una de las producciones más serias y valiosas que se han hecho aquí. Ambas han salido «desde que se respira un poco más», y sus posibilidades van en aumento.

P. ¿No existe entonces una crisis en el comic español? ¿No representa un drama tener que escribir y dibujar para el extranjero?

R. Yo diría que la crisis del comic en España existe a nivel editorial, nunca a nivel de público. Si los editores se profesionalizaran y se decidieran a dar mayor libertad y confianza a los autores, no digo que se pudieran hacer exquisiteces, pero sí un trabajo bien hecho. Se está comprobando que el trabajo bien hecho y una buena visión editorial dan resultados francamente muy buenos. ¿Un drama escribir para el extranjero? No. Creo que no. El comic es caro de producir, si no hay una distribución mundial, desgraciados de los productos que sólo se hacen pensando en el mercado interior..., de la misma manera que pienso que los autores no deben esperar que los vengan a buscar a su casa.

Tampoco creo que pueda haber falsas excusas, como las de que en España no se pudo hacer nada en los últimos años. Yo creo que aquí, el comic, consciente o inconscientemente, se puso al servicio del fascismo, que actuó de campo de abono del franquismo. Continuar en la línea de El guerrero del antifaz, o Roberto Alcázar y Pedrín fue como si en el cine sólo se hubieran hecho películas del corte de Raza o El último cuplé. Repito que aquí la crisis ha sido editorial. Los editores no fueron serios, no se les puede considerar con un grado de intelectualidad y profesionalidad aceptable. No podemos ir con falsas modestias, porque es cierto que aquí hay dibujantes con proyección mundial.

P. ¿En qué escuela del comic se enmarca la producción de Enric Sio?

R. No me considero seguidor de una determinada escuela. Cuando yo empecé a dibujar. tenía la manía de destruir los estilos del comic. Procuré que en una misma página hubieran varios estilos, bien diferentes. Ello hizo que, paradójicamente, me creara un estilo muy personal. Aunque si tuviera que señalar una escuela o una fuente de influencia gráfica en mi producción diría que mi estilo proviene más de la fotografía que del dibujo.

P. ¿Es acertado hablar del comie de Sio como del «comic de izquierda»?

R. Es evidente que si tuviera que hacer supermanes me pegaría un tiro (y señala un Colt 44, arma que tiene sobre la mesa de su estudio). Vamos a parar siempre a los tópicos, pero creo que hay tópicos que deberíamos escribirlos y colgarlos en las paredes de nuestro estudio u oficina. El señor que trabaja en un medio de comunicación de masas, y eso lo saben bien los periodistas, tiene una responsabilidad enorme. Hay que pensar que nuestros comics alcanzan tiradas de centenares de miles de ejemplares. Yo he publicado en Inglaterra, Francia, EEUU, Italia, Alemania y España, y aún me dicen mis amigos que han visto ediciones piratas en Brasil y Turquía.

Ahora, por ejemplo, estoy preparando un libro sobre las prácticas de cliterectomía en la Europa del siglo XIX. Está basado sobre una,comunicación médica de la época que narra las cauterizaciones del clítoris infringidas, en colaboración con la Iglesia, en las muchachas que presuntamente se habían masturbado. No, no creo que mi comic pueda considerarse én el sentido militante de izquierda, aunque estoy seguro que mi público no será de derechas. Mi producción anterior también cuenta en este aspecto. En 1967 salía en la revista catalana Oriflama la serie Lavinia 2016, considerado el primer comic político realizado bajo el franquismo, y Autodafe, sobre la Inquisición... He de confesar, sin embargo, que en Italia votaría al Partido Radical de Paríella y que tengo cierta admiración por Carrillo, pero lo cierto es que la política me preocupa de una manera tan seria que prefiero hablar poco de ella.

P. De toda su obra, ¿qué destacaría?

R. Quizás Aghardi. La escribí hace once años. Lo hice aquí y lo publicó Linus, de Milán. Mundo Joven sacó una versión censurada. Ahora saldrá en París y en Italia de nuevo, donde, por cierto, había sido mutilada; había un dibujo en el que dos mujeres se besaban y esto no podía permitirlo la República vaticana.

Con Aghardi empecé a escribir yo mismo el guión y a partir de ahí consideré como muy importante escribir yo mismo el texto. Tanto es así que actualmente hago más de guionista que de dibujante.

P. Enric Sio ha estado cuatro años y medio fuera. Ahora ha vuelto. ¿Por q u é?

R. Las circunstancias de mi retorno son puramente climatológicas. Yo soy una persona que necesita vivir en el Mediterráneo. Ya he dicho que ahora «se respira mejor», pero el hecho fundamental es que simplemente he vuelto a casa, que es donde me gusta vivir. La vuelta no tiene relación alguna con mi trabajo. Yo sigo enviando mis dibujos a Linus y Pilote. Francia e Italia siguen siendo los mejores sitios para publicar. ¿En Estados Unidos? No, allí no les gusta el comic europeo. Allí funcionan muy bien los supermanes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de julio de 1979

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