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"«Caniche» es una historia goyesca en nuestra época"

Entrevista con su realizador, Bigas Luna

Hoy se estrena Caniche, tercer largometraje de Bigas Luna, realizador autóctono y, sin duda, uno de los directores más interesantes del cine español. Previamente había realizado Tatuaje (1976) y Bilbao (1978), película exhibida en la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes en 1978, comprada por Marco Ferreri para su distribución en Francia y en Italia y exhibida con éxito de público en España (más de 600.000 espectadores). Todas sus películas fueron producidas por Pepon Corominas.

«Klaus y Catherine hacía varios días que no comían. Tenían mucha hambre», declara su realizador a EL PAIS a propósito de la trama de Caniche. «Ella miró al pequeño Butty (un perro salchicha) y luego a Klaus (hermano de Catherine). El, con su cabeza, dijo que no. La noche siguiente Klaus miró a su hermana y luego al perro. Catherine, con su cabeza, dijo no. Al día siguiente cenaron juntos, y al terminar, mientras Catherine miraba los restos de la comida en la bandeja, dijo con alguna lágrima en sus ojos: "Pobre Butty, hubiera disfrutado tanto con estos huesecitos...".»Caniche fue vista en tres ocasiones por el comité seleccionador del último Festival de Cannes. El director del certamen la rechazó por considerarla excesivamente dura. No hay que olvidar el detalle de que La Croissette es un auténtico y multitudinario, además de cotidiano, desfile de caniches.

«La elección de un caniche como protagonista», añade Bigas Luna, «está basada en su representatividad como perro urbano y más adaptado a las costumbres occidentales. El caniche (Dany), Consol Turá y Angel Jové, actores protagonistas, forman un trío de vivencias coincidentes e interrelacionadas. El parecido -físico y psíquico- entre los tres es importante para introducirnos en su mundo particular, en el que los personajes humanos se aproximan o muestran su vertiente animal. Hambre, dolor de dientes, crecimiento de las uñas, etcétera, y el animal intenta remontarse en sus reacciones a un estadio superior. La proclividad de Angel Jové hacia su hermana sólo es posible gracias al pequeño Dany, que actúa como elemento desencadenante de todo su mundo interior. Caniche, en su contenido literario, conecta con el mundo plástico de Goya, el de Los caprichos, por lo que me interesó desde el principio trasladar a la película imágenes de los dibujos y grabados de Goya. Por ejemplo, lo de Que viene el coco, El repelón, Todos caerán y Al conde palatino.»

«Naturalmente, toda traslación de lenguajes -de la pintura al cine- supone una adulteración. Soy consciente de ello, pero no me importa porque personalmente me fascina la manipulación de imágenes, simbologías, etcétera. En la película surgen lunas, electrodomésticos, perros ladrando, dinero, un trocito de dibujos animados e incluso una secuencia de El joven Edison, con Mickey Rooney en plan repipi. »

«Salvador Dalí y Gala», señala Bigas Luna, «tenían que ausentarse una larga temporada de su casa, en Port Lligart. El destino de su pequeño y muy querido conejo era totalmente incierto en la soledad que se había creado. Gala hizo matar al pequeño animal por el que sentía un gran amor y por la noche fue servido como segundo plato. Fue una cena silenciosa y cortada por las lágrimas. La contradicción que contiene, aparentemente, este relato (creo que fue en la década de los sesenta) es uno de los puntos de partida de la historia de Caniche, en la que la contradicción es aceptada como premisa indispensable para cualquier actuación.»

Bigas Luna tiene en la actualidad dos proyectos cinematográficos de muy distinta tendencia. De una parte, El niño del estanque -película que le quiere producir Marco Ferreri, distribuidor europeo de Caniche. De otra, Pink Mama (Ama Rosa en castellano), con María Martín y Pérez Prado en los papeles estelares. El rodaje de esta película se llevaría a cabo «en las doradas arenas de Acapulco», a modo de homenaje al mejor locutor radiofánico de música pop, Angel Alvarez, matiza Bigas Luna.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de junio de 1979