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Entrevista:

"España debe retirar su embajador y romper relaciones con Somoza"

«España debe retirar su embajador y romper relaciones diplomáticas con Nicaragua -Gran Bretaña ya lo ha hecho-.No comprendemos cómo el Gobierno de Madrid ha ayudado, y creemos que sigue ayudando, a Somoza. Los jeeps, fusiles Cetme y granadas que utiliza la Guardia Nacional para masacrar al pueblo son españoles.» Estas afirmaciones fueron formuladas a EL PAÍS, en un lugar de Centroamérica, por Humberto Ortega, de la dirección política del Frente de Liberación Sandinista y uno de sus máximos ideólogos, y Edén Pastora, «el comandante cero», que el pasado septiembre dirigió la toma de la Asamblea Nacional en Managua y actualmente comanda el Frente Sur.«El pueblo y el Gobierno que sustituyan a Somoza estarán resentidos con España si no adopta una posición clara contra el dictador», explicaron los dirigentes sandinistas.

Desde el regreso de Somoza de Washington, hace quince días, se ha endurecido extraordinariamente la situación y el presidente nicaragüense, que no consiguió entrevistarse con ningún representante de la Administración Carter, ha emprendido una represión indiscriminada. La juventud, desde los catorce años para arriba, es el objetivo de Somoza. Diariamente el periódico La Prensa -fundado por Pedro Joaquín Chamorro, asesinado hace un año en un oscuro crimen político- publica todas las mañanas las fotografías de quince o veinte personas desaparecidas y asesinadas.

El Gobierno de Managua permite todavía la salida de este diario, que es buscado de madrugada por los lectores en las propias puertas de la imprenta, antes de su reparto por los quioscos. Paradójicamente, Somoza, para autojustificarse, permite su publicación, pero en los últimos días ha cerrado ya varias emisoras de radio.

Después de la toma de Estelí, esta Semana Santa, por el comandante Rubén con trescientos hombres y la ocupación de la ciudad durante seis días, Somoza ha decidido utilizar el terror indiscriminado para impedir que la población se una a los sandinistas.

Familia eliminada

«El dictador no cree en niños, en mujeres, en viejos -explica Humberto Ortega-. En Estelí, la Guardia Nacional mató a una familia de trece miembros. A los niños los amarraron y los tiraron vivos a un pozo delante de sus padres. En el hospital, después de la entrada de los soldados, mataron a cuarenta personas y entraron en los quirófanos arrancando a los enfermos de las mesas de operaciones para fusilarlos en el patio.»

Pregunta. ¿Cuál es la situación actual en su lucha contra Somoza?

Respuesta. Estamos en una situación preinsurreccional y pronto vendrá la insurrección total. Va a ser muy difícil frenar al pueblo, que está ya muy radicalizado. Ellos harán la rebelión final, nosotros sólo somos el instrumento armado de las masas: por eso nos mantenemos ya en esta fase en las ciudades y observamos que, a pesar de la represión, la gente nos apoya. Rubén entró en Estelí con trescientos hombres y salió con ochocientos.

La situación económica es caótica y casi están dadas las condiciones para la insurrección Peneral. La Guardia Nacional está sin moral, últimamente se repiten las deserciones, incluso de oficiales, aunque Somoza tiene todavía un par de unidades de élite importantes. Ha iniciado una política de reclutamiento indiscriminado, por la fuerza, y compromete y corrompe a sus tropas de choque. Un ejemplo: para tomar una casa donde hay cinco guerrilleros utiliza trescientos hombres con blindados y aviación y así compromete en el crimen a todos los sectores de la Guardia. Está utilizando tam bién mercenarios yanquis, cubanos, ingleses, portugueses, vietnamitas y hasta coreanos.

En Nicaragua ya hay dos poderes. Durante el día manda Somoza, y durante la noche, el Frente. La única fuerza garante para evitar el caos en Nicaragua y la inestabilidad en la región es el FSLN.

Esto no es Cuba

P. ¿Cuál es el futuro previsible de su revolución una vez conseguido el poder?

R. Aquí no va a haber otra Cuba y Washington lo sabe; no hay un Fidel ni un Che, ni unas circunstancias sociales y económicas similares. No va a ser un sistema extremista radical de izquierdas. Vamos a hacer nuestra propia revolución, con los marxistas y los no marxistas. Creemos que con la unidad de las tres corrientes sandinistas -lograda el pasado febrero- hemos eliminado el fantasma del ultraizquierdismo a la caída de Somoza.

Sentimiento antiyanqui

P. Su movimiento da miedo a Washington que no acaba de empujar a Somoza. ¿Cuál es su opinión sobre este punto?

R. Carter tiene que cambiar de política e imponerse sobre las fuerzas más reaccionarias. Se está radicalizando el sentimiento antiyanqui en el pueblo nicaragüense. Lo que ocurre es que Estados Unidos ya no está en capacidad de decidir lo que va a pasar; aunque ellos qui,eran que pase A o B, tendrán que aceptar la situación resultante; no controlan el proceso. Sin embargo, hay fuerzas en Estados Unidos próximas, por ejemplo, al senador Kennedy, que están abiertamente contra Somoza. La Administración yanqui no nos apoya porque las fuerzas burguesas no tienen la hegemonía del proceso: la tenemos nosotros, los sandinistas.

A pesar de todo, somos optirnistas. a pesar de los sectarismos e inmadureces que puedan quedar aún en las tendencias sandinistas. La victoria está casi alcanzada y es muy, importante el apoyo del pueblo español.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 28 de abril de 1979

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