Los ayuntamientos seguirán en las mismas manos
Un gran porcentaje de la población canaria acude a las urnas sin tener la convicción de que las nuevas corporaciones que resulten elegidas vayan a transformar los deprimidos municipios isleños. Van a votar «porque lo dice la televisión», pero muy pocos tienen claros planteamientos de lo que van a significar unas elecciones de las que dependen, en gran parte, los próximos cuatro años.Este escepticismo se debe a que UCD, que obtuvo una aplastante victoria en las pasadas elecciones generales, presenta como candidatos a la alcaldía en muchos municipios a las mismas personas que los ocuparon durante el régimen anterior. Esto hace que el electorado piense que «aquí no va a pasar nada», «que todo será igual tras las elecciones» y que los problemas más acuciantes que padecemos seguirán sin resolverse otros cuatro años.
El electorado tampoco piensa que se vaya a producir una transformación radical tras los votos del 3 de abril, y a nadie le pasa por la cabeza que la izquierda -incluyendo a los nacionalistas- vaya a obtener algún alcalde. Los dirigentes comunistas y socialistas opinan, en este sentido, que han sido muchos años de caciquismo en una región subdesarrollada, política y culturalmente, como para lograr la cantidad de votos suficientes para colocar en el primer sillón de alguna corporación a un candidato de la izquierda.


























































