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Los Reyes inician su visita a Perú

Los reyes de España, don Juan Carlos y doña Sofía, iniciaron en la tarde de ayer su visita oficial a Perú de cuatro días de duración. Los Monarcas españoles fueron recibidos en el aeropuerto Jorge Chávez, de la ciudad de Lima, por el presidente y general de división Francisco Morales Bermúdez, miembros del Gobierno y cuerpo diplomático. La ceremonia, breve y discreta, tan sólo reducida a los honores militares, discurrió en el hangar número ocho del aeropuerto limeño, lejos de toda manifestación popular. La sobriedad de esta acogida marca el color de la discreción con la que se espera que discurra este viaje, donde no se excluyen manifestaciones populares de simpatía en homenaje a los, Reyes -sobre todo en provincias como Cuzco y Arequipa-, pero a la vez nadie se atreve a pronosticar el entusiasmo.

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Los Reyes llegan a Perú en un momento, política y económicamente, difícil

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La difícil situación política y económica que Perú atraviesa en estos momentos constituye, sin lugar a dudas, la causa esencial de la tensión que se respira en la capital y que convertirá la visita real en una prueba de fuego para el Gobierno. Hace sólo tres días que dos estudiantes de dieciséis años cayeron muertos en una manifestación antigubernamental de protestas por la subida del precio de los transportes. Para hoy está prevista otra manifestación, esta vez de maestros, y se prevén enfrentamientos.

Con este panorama de orden público, en pleno período constituyente, pero bajo un Gobierno militar que dice que entregará el poder a los civiles en 1980, y con una seria crisis económica, el viaje de los Reyes españoles a Perú que dará enmarcado en la búsqueda de un contacto directo de los soberanos con el pueblo peruano y del reforzamiento de las relaciones entre ambos Estados, sin injerencia en los asuntos internos de una y otra parte, aunque se espera que don Juan Carlos haga votos de ánimo y confianza en el proceso democratizador peruano.

Asimismo, y en contra de lo ocurrido en México, han surgido algunas protestas políticas por la visita de los Reyes. Protestas difundidas en panfletos por el llamado Movimiento Indio Peruano y por el grupo parlamentario Frenatraca (Frente Nacional de Trabajadores Campesinos) que protestó en el Parlamento constituyente -donde tienen cuatro escaños- por esta visita, criticando su organización con argumentos indigenistas similares a los difundidos en los panfletos. Protestas que pueden repetirse en el día de hoy cuando los Reyes asistan a una sesión plenaria de la Asamblea constituyente.

A pesar de estas perspectivas poco halagüeñas, don Juan Carlos inició su visita oficial con un discurso pronunciado en el palacio municipal, en la sesión plenaria del Concejo, en el que hizo un canto a la belleza de Lima, recordó su visita siendo abanderado del buque-escuela Juan Sebastián Elcano, y agradeció al alcalde de Lima, Enrique Falconi Mejía, la amable acogida que le dispensó en el palacio municipal, donde le fueron entregadas al Rey las llaves de la ciudad con el nombramiento de huésped de honor.

El alcalde de Lima respondió a las palabras del Rey con un largo y bello discurso en el que hizo referencia a la historia hermanada de España y Perú, y en el que destacó la España democrática de hoy, de la que dijo: «España, ahora acompañada por la América ibera, proclama el valor del hombre, la condición intangible del ser humano, y al hacerlo vuelve a ser más ahora que antes Parte de nuestro ser. Ante España, país abanderado de la libertad y de la dignidad humanas, nos reconocemos nosotros mismos ante los españoles, nos sentimos identificados.»

El señor Falconi añadió después que España está más cerca de Perú después de haber roto sus vínculos imperiales, y destacó las posibilidades de estrechamiento de relaciones en los campos económico, cultural y comercial para terminar su intervención haciendo referencia a la porción de las cenizas del inca Garcilaso que los Monarcas ofrecen a Perú (con harto dolor de Córdoba hispana), diciendo: «Don Juan Carlos y doña Sofía simbolizan el avance del reconocimiento humano y lo encarnan. En ellos palpita la afirmación definitiva de nuestro destino: la creación de un nuevo mundo.» Y concluyó diciendo que sólo los Monarcas de España eran capaces de devolver las cenizas del inca Garcilaso a su tierra.

Por la noche, don Juan Carlos recibió del presidente peruano la condecoración El Sol de Perú. e hizo entrega al general de división Morales Bermúdez de la gran cruz de Isabel la Católica. Acto seguido los dos jefes de Estado se trasladaron al palacio presidencial, donde les fue ofrecida una cena por el presidente peruano a las diez de la noche (las cuatro de la madrugada hora de Madrid).

Para hoy está previsto en el programa real, amén de la visita a la Asamblea, un contacto con la colonia española y ofrendas florales a los panteones de Pizarro, Manco Capac y próceres de Perú.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de noviembre de 1978

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