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El piloto de la KLM, causante del accidente de Los Rodeos

La colisión de dos aviones Jumbo el 27 de marzo de 1977 en el aeropuerto de Los Rodeos (Tenerife) se produjo por haber despegado sin autorización el comandante del Boeing 747 de la compañía holandesa KLM, según se desprende del informe elaborado en torno al suceso por la Comisión de Investigación de Accidentes española, que ayer divulgó el Ministerio de Transportes. El accidente arrojó el balance de 583 muertos y es la mayor catástrofe de la historia de la aviación civil.

El comandante Velthuyzen van Zauten -precisa el informe técnico- no interrumpió el despegue cuando le comunicaron de la torre de control que el aparato de la Pan-Am todavía estaba en pista, y a pregunta del ingeniero de vuelo sobre sí el Jumbo de la compañía norteamericana había abandonado la pista contestó con una afirmación rotunda. La comisión investigadora del accidente se pregunta cómo es posible que un piloto de la capacidad técnica del comandante holandés, que durante la escala efectuada en Tenerife parecía encontrarse en un estado de ánimo normal, pudo cometer un error tan grave y tan básico, a pesar de las advertencias.No obstante el informe relata otros factores que pudieron influir en la catástrofe. Entre ellos figura el que se efectuasen al mismo tiempo dos transmisiones, lo que hizo que la comunicación no fuese clara, y quedara interrumpida durante, tres, segúndos por un silbido.

También pudo contribuir el hecho de que el avión de Pan-Am no abandonara la pista por la tercera intersección. Por otra parte, la inusitada congestión de tráfico obligó a la torre efectuar maniobras de rodaje reglamentarias pero potencialmente peligrosas,

Aunque contribuyeron al accidente -precisa el informe- no deben ser considerados factores directos del mismo hechos como la explosión de una bomba en el edificio terminal del aeropuerto de Las Palmas, que obligó a evacuar la terminal de pasajeros y, ante la amenaza de una segunda bomba, a desviar gran parte del tráfico aéreo al aeropuerto de Los Rodeos, en Tenerife.

En cuanto a los factores humanos, el informe señala que no hay evidencia de que causas médicas pudieran determinar el acicidente. Como determinantes psicológicos se señalan los límites de actividad aérea de la tripulación holandesa.

Por otra parte, la situación me teorológica, con bancos de niebla a ras de suelo, impidió la visualización directa e inmediata del accidente desde la torre de control, que tardó en tener conocimiento exacto de lo que ocurría y dónde, pese a que se oyeron dos explosiones.

Sobre la actuación de los bom beros, se comenta que salieron a diez kilómetros por hora, debido a las condiciones meteorológicas: y sin tener reconocimiento exacto del suceso. El fuego, que se produjo de forma inmediata y violentísima, debió dificultar las tareas de salvamento, ya que todas las puertas de evacuación del avión de la KLM permanecieron cerradas.

Acción de socorro correcta

Detalla también el informe cómo el suelo del avión de la compañía norteamericana se derrumbó, por lo que los tripulantes del que saltar a primera y salir al exterior por un agujero. Según los supervivientes, todos ellos viajaban, en el avión de Pan-Am, no hubo gran fuerza en la colisión, por lo que les pareció que se había producido una explosión. Saltaron al suelo bien por aberturas en la parte izquierda, bien por otra puerta que fue debidamente abierta y desde una altura de unos seis metros. Los motores de la izquierda del avión giraban to davía y había fuego bajo el plano del mismo lado. Por este plano escapó precisamente buena parte de los pasajeros, que desde él saltaron a la hierba. Había ya explosiones y las ambulancias aparecieron casi inmediatamente.En la parte posterior y central del avión norteamericano, la acumulación de restos y deformación de las planchas metálicas del fuselaje debió ser tal que además delfuego que súbitamente se decláró, actuó a modo de trampa e impidió, la salida hacia adelante de los pasajeros.

El plan de evacuación de los heridos funcionó de acuerdo con lo previsto para casos de emergencia. En general, se hizo con rapidez y hubo fluidez de tráfico ente el aeropuerto y los hospitales. La reparación de los daños causados por el accidente en el aeropuerto de Los Rodeos costó algo más de dieciséis millones de pesetas.

El informe, que ha sido remitido a las embajadas de Holanda y Estados Unidos en Madrid, re seña, además, la crónica del vuelo, una transcripción de las conversaciones mantenidas entre la torre de control y los pilotos, así como diversos planos en los que se detalla cómo se produjo la colisión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de octubre de 1978

Más información

  • Conclusión definitiva del informe, técnico de la comisión investigadora española