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Crítica:

Del nacional catolicismo a la contracultura

Creo en la historia. Este libro tiene dos significativos subtítulos: Del nacional-catolicismo a la contracultura y Reflexiones para después de una guerra. Su valor más claro es que refleja un itinerario ideológico de honestidad, cosa no demasiado frecuente a estas alturas. El índice de los capítulos resulta atrayente y expresivo, señalando las diversas opciones del autor: desde los de colegio y el entorno jesuítico y supercatólico, pasando por la universidad, el liberalismo, un socialismo muy crítico, la contracultura y lo que él llama «la Razón amante».Después, el desarrollo de estos capítulos resulta confuso, a veces ingenuo, muchas veces discutible, con frecuencia farragoso. Todo el libro está teñido de una cierta ampulosidad retórica y de un barroquismo meridional, que son, sin duda, el estilo del autor. Lástima que su densidad y riqueza, su pluralismo, su vasta capacidad de síntesis y de lectura, su actitud de hondo respeto y de noble apasionamiento por tareas y personas que den un poco desvirtuadas por una excesiva y fatigosa ideologización en la forma de exponer los pasos de su itinerario, cuando estamos tan sobrados de ideas subjetivas y vacías -aunque en este caso no sea así- y tan faltos de testimonios veraces, como el que podría ofrecer más explícitamente el autor de estas páginas.

José María González Estefani

Ediciones Desclée de Brouwer. Bilbao, 1978.

Tiene González Estéfani unas curiosas expresiones de lenguaje, que sería útil analizar más despacio. Es sincero al reconocer las servidumbres de su educación, así como en otras muchas cosas. Me parece ingenuo y excesivo, por ejemplo, en su encendido elogio de Suiza o su visión del fenómeno contracultural y del mayo francés, que considera de forma demasiado acrítica.

Le falta, además, al libro la agilidad y el interés vital de otros «credos», y posee aportaciones valiosas sobre los problemas de la cultura popular. Para terminar, insisto en que el mayor valor de estas páginas estriba en que son el testimonio de una vida honesta y apasionada al servicio de unas ideas profundamente respetables, bastante elaboradas teóricamente y sustentadas por una persona de peculiar talante, entre bondadoso e ingenuo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de octubre de 1978