Presentado al Senado el Proyecto el proyecto de Ordenanzas Militares

La Comisión de Defensa del Senado, que preside Alberto Ballarín (UCD), se reunió ayer en sesión informativa, durante la cual una representación de la comisión militar que redactó a nivel técnico el proyecto de nuevas ordenanzas ilustró a los asistentes sobre el contenido fundamental y las líneas maestras, de las mismas.

Asistió el ministro de Defensa, teniente general Gutiérrez Mellado, y acudieron ante la comisión el presidente de la que redactó las ordenanzas, general de Infantería de Marina Francisco Martínez de Galinsoga, junto con tres miembros de esta comisión, los comandantes Francisco Nicolau y Francisco Laguna y el capitán Miguel Silva.Tras unas palabras de mutuo agradecimiento por parte del señor Ballarín y del teniente general Gutiérrez Mellado, el general Martínez de Galisonga hizo un resumen del quehacer de la comisión de ordenanzas y resaltó los principios que habían inspirado la redacción del texto, que finalmente ha aprobado el Gobierno como proyecto de ley.

Entre esos principios destacan la misión de las Fuerzas Armadas a servicio de la Patria, la concepción de la institución militar como un ente no aislado, sino inserto en la sociedad, el culto al honor y al patriotismo -«no somos los únicos que profesamos esas virtudes», dijo el general Martínez de Galinsoga-, primacía de los valores morales por muy importantes que sean los materiales, consideración del soldado y el marinero como un auténtico ciudadano, y aceptación de las limitaciones que los convenios internacionales señalan al estamento militar, para el ejercicio de algunos derechos.

El comandante Nicolau, del Ejército del Aire, explicó el resumen del contenido de las nuevas ordenanzas y destacó que no son ni una repetición de las antiguas, ni una simple declaración de principios, ni una ley orgánica de las Fuerzas Armadas -de la que habla el proyecto de Constitución y que habrá de elaborarse en su momento- ni una reglamentación exhaustiva de la vida militar; y, por fin, aclaró que tampoco trataban de convertirse en Código de justicia militar ni en una enciclopedia castrense al estilo de las viejas ordenanzas.

El comandante Laguna, del Ejército de Tierra, hizo una exposición de los dos primeros tratados en que se divide el proyecto, explicando lo más fundamental de su contenido respecto a las órdenes generales y a las ódenes particulares, en las que se incluyen los distintos niveles de jerarquía militar y las funciones del militar. La exposición estuvo intercalada por la lectura de algunos de los artículos más interesantes del proyectó y, como novedad cabe destacar que la Comisión del Senado siguió las explicaciones apoyadas en la proyección de unas diapositivas que contenían los diagramas de los conceptos que se manejaban.

Finalmente, el capitán Silva, también del Ejército de Tierra, siguiendo el mismo método, analizó el tratado tercero, «De los deberes y derechos», que trata de la figura del militar en general y del militar de carrera en particular, haciendo especial énfasis en que la comisión redactora de las ordenanzas partió de la consideración del militar como ciudadano en igualdad de derechos y obligaciones a los demás aunque algunos de esos derechos deban restringirse en aras de una mejor operatividad y funcionalidad de la institución castrense. En este sentido destacó los recortes que sufren para los militares los derechos de sindicación y de asociación política.

Entre los senadores asistentes, y concretamente, miembros del Grupo Socialista, pudo recogerse, una vez concluida esta primera parte de la sesión, una impresión muy favorable respecto al rigor técnico con que habían sido informados del proyecto de ordenanzas.

Control de compra de armas al exterior

Tras un descanso, la comisión del Senado continuó analizando el orden del día, compuesto de ruegos y preguntas. El senador Joaquín Satrústegui advirtió que no se cumplen las disposiciones ya dictadas sobre ayuda a los militares republicanos, y se acordó trasladar al ministro de Defensa la preocupación de la comisión por la falta de eficacia en este tema.

El presidente de la comisión, señor Ballarín, dio lectura a una propuesta de acuerdo, que finalmente se decidió tramitar como sugerencia, en la que recoge la preocupación por el desarrollo de la industria militar española y se recomienda que, de cara a la compra de armamento en el exterior, se obtengan de los países vendedores «las correspondientes compensaciones industriales que permitan no sólo mejorar el nivel tecnológico de nuestra industria, sino mantener y acrecentar el número de puestos de trabajo de la misma».

La sugerencia concluye señalando que «se considere la conveniencia de promulgar disposiciones legales similares a las existentes en otros países, según las cuales sea preceptivo que en las compras al exterior con destino a la defensa la industria militar obtenga compensaciones por un determinado porcentaje del valor total de dichas adquisiciones».

A propuesta del señor Ramos (PSOE) se acordó nombrar una ponencia que estudie, con carácter informativo, la asistencia médico-farmacéutica a las Fuerzas Armadas y al personal civil al servicio de la Administración militar.

Fernando Baeza (PSOE) propuso la necesidad de arbitrar fórmulas legales de control por el legislativo de la venta de armas al exterior. El tema quedó sobre la mesa para estudio en una sesión posterior, tras un análisis detallado de las grandes complejidades que ofrece.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 27 de junio de 1978.

Archivado En:

Te puede interesar

EmagisterMÁSTER MÁS DEMANDADO

Lo más visto en...

Top 50