Holanda acepta la venta de uranio enriquecido a Brasil
A partir de 1981, Brasil recibirá 7.000 toneladas de uranio enriquecido, procedentes de la cooperación entre la RF de Alemania, Gran Bretaña y Holanda, en el programa «Urenco» de enriquecimiento de uranio, en las instalaciones de Almelo, en Holanda.Las reservas políticas del Parlamento holandés, que quería garantías de Brasil para la no utilización de plutonio con fines militares, no han sido respetadas por el Gobierno, ante el peligro de ruptura entre los tres países europeos del programa «Urenco». Finalmente, británicos, alemanes y holandeses concluyeron un compromiso que obligará a Brasil a no reutilizar los residuos de uranio enriquecido -con posible desvío a fines militares- hasta 1983.
La RF de Alemania suministrará a Brasil todo un equipo completo de centrales nucleares, acompañado de unidades de retratamiento de uranio, completando el ciclo necesario para la eventual fabricación de armas nucleares.
El compromiso entre los tres países del programa «Urenco» y Brasil originó cierta tensión entre Estados Unidos y el Mercado Común, ante el peligro de proliferación nuclear que representa la venta de uranio enriquecido a otros países. En el fondo del asunto está en juego también un contrato de gran importancia económica y de influencia en un país clave para América Latina, como es Brasil.


























































