Los problemas sanitarios enfrentan a un ayuntamiento onubense con los vecinos

El Ayuntamiento de la localidad onubense de Manzanilla, en la zona del Condado, ha amenazado con dimitir en pleno si no es expedientado o despedido de su cargo el médico de la población, Sebastián Martín Recio, militante del PTE, enfrentado con las autoridades locales a causa de los problemas sanitarios que afectan al pueblo.Los hechos sucedieron el pasado 4 de marzo, cuando el doctor Martín Recio, médico titular interino, encontró el consultorio cerrado como consecuencia de la decisión de la asociación de vecinos de no acudir a la consulta ese día en señal de protesta por el mal estado en que se encuentra y reivindicando la rápida construcción de un nuevo ambulatorio.

A continuación, y a fin de atender los casos más precisos, el joven médico accedió a la petición de un grupo de vecinos de instalar una mesa y pasar consultas en la puerta del Ayuntamiento, momento en el que hizo acto de presencia el alcalde de Manzanilla que, golpeando la mesa y en tono amenazante, según testigos presenciales, conminó a los presentes a abandonar su actitud.

Tras un diálogo explicativo de la actitud de los vecinos, éstos accedieron a marchar hacia el consultorio, no sin antes haber conseguido que el propio alcalde firmase un escrito de protesta por las deficiencias que padece: los enfermos que aguardan turno no disponen de sillas suficientes para sentarse, las salas de consultas tienen cuatro metros cuadrados, carecen de ventilación y de camilla exploratoria, no hay el material indispensable para las curas, las paredes muestran numerosos desconchones y el techo está casi negro.

El dia 15, a la vista de la denuncia formulada por el alcalde acusando al doctor Martín Recio de provocar un conflicto de orden público «mediante el traslado de una mesa, secundado por miembros de la asociación de vecinos y del Partido Comunista», el Gobierno Civil de Huelva decidió imponerle una multa de 50.000 pesetas, lo que motivó el encierro de varios centenares de personas en la parroquia y la recogida de más de mil firmas al pie de un escrito de protesta (Manzanilla tiene 3.000 habitantes).

Ahora las acusaciones locales insisten en que el médico debe ser también expedientado por el INP, ya que entienden que fue el auténtico promotor de los sucesos.

El sancionado ha recibido numerosos testimonios de solidaridad de asociaciones de vecinos, sectores profesionales y de los partidos mayoritarios de la izquierda, que consideran las represalias como el inicio de la campaña electoral por parte de UCD.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0030, 30 de marzo de 1978.

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