Inquietud entre agricultores de Teruel por la central térmica de Andorra

El sindicato central de regantes de la cuenca del río Guadalope, ha expresado su inquietud por los perjuicios que pueden derivarse para una amplia comarca agrícola del bajo Aragón a causa de la toma de agua que va a efectuar Endesa para la central térmica que construye en Andorra (Teruel). Con este fin, se han dirigido a la asamblea de parlamentarios de Aragón para recabar su apoyo.

Según dicho sindicato, la puesta en marcha de la central térmica de Andorra por Endesa es, en principio, incompatible con el proyecto del plan de aprovechamiento integral del río Guadalope. Este plan, aprobado hace siete años por el Ministerio de Obras Públicas, reserva todas las aguas del río, de sus afluentes, y del regallo, para los regadíos de la zona, tanto existentes como para los que se creen en el futuro. Según el plan se deberán poner en riego treinta mil hectáreas. A tal fin, se determinó la construcción de los embalses de Calanda, en construcción, Caspe y de la Balma.Con posterioridad a la aprobación oficial de este plan de regadío, Endesa solicitó concesiones de agua del Guadalope para la central térmica de Andorra. Ante esta petición, la Confederación Hidrográfica del Ebro, en 1974, emitía un informe del que se deduce que para evitar que la solicitud de la empresa nacional hipoteque el futuro de los riegos de la zona, se hace imprescindible que se aborden las obras de construcción del embalse de Caspe o Civan, actualmente en proyecto.

Además del sindicato de regantes, otras entidades y ayuntamientos de la cuenca del Guadalope vienen manifestando su oposición a que la central térmica de Andorra utilice aguas destinadas al riego.

La comisaría central de aguas ha procedido a las concesión de aguas para la central térmica, por un caudal de 14,2 hectómetros cúbicos al año (unos 450 litros por segundo) y por un plazo total de treinta años. La comisaría ha impuesto a Endesa como condición que sufrague los gastos de las obras para un embalse de tamaño menor en Caspe, o que contribuya con una cierta cantidad a la realización del embalse grande.

Las entidades de la comarca han expresado su protesta por la falta de concreción y plazos para estas obras a ejecutar, opcionalmente, por la citada empresa nacional. Por ese y otros motivos, los regantes del área del Guadalope se sienten inquietos por considerar que todas las peticiones que realiza Endesa resultan atendidas de inmediato por la Administración, a pesar de que esta reconozca, en teoría, los intereses prioritarios de los regantes.

Entre otras exigencias, los regantes piden que entre en servicio la presa de Calanda y se ponga en marcha la obra del pantano de Caspe, antes de que Endesa empiece las tomas de agua, que se ejecuten las obras de los regadíos planificados; vigilancia y condiciones especiales para los humos de la central, y el control directo sobre los contadores del agua que va a tomar Endesa.

No existe tal problema, según Obras Públicas

El subdirector de Estudios y Planificación del Ministerio de Obras Públicas, señor Olivares, manifestó a la redacción de EL PAÍS en Madrid, que la toma de aguas que va a efectuar Endesa en el embalse de Calanda no es incompatible con el aprovechamiento integral del río, como dice el sindicato de regantes, ya que en una primera fase esos recursos hidráulicos no podrían ser aprovechados al no estar construido el gran canal de la red de riego.«Para cuando esa obra esté realizada necesitará estar en marcha el embalse de Ciban o Caspe, obra en la que colabora Endesa.»

Por su parte, un portavoz de Endesa desmintió que la empresa fuera a efectuar una segunda toma de agua. «Se trata -dijo- de una toma a pie de río para cuando se efectúen las revisiones periódicas y sistemáticas en la toma de la presa de Calanda.»

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