Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las elecciones colombianas, un "test" para el futuro del país

En las elecciones del próximo domingo, que por primera vez en la historia colombiana se celebran separadamente de las elecciones presidenciales del próximo 4 de junio, se elegirán 311 miembros de las dos Cámaras de que se compone el poder legislativo de Colombia, además de miles de diputados provinciales y concejales de ayuntamientos.Pero, con ser importante esta renovación de los representantes, la opinión pública nacional e internacional observa con atención los comicios del domingo, porque van a servir de elecciones primarias dentro del Partido Liberal, actualmente en el poder.

La división existente en el partido gobernante es tal que nadie se atreve a hacer un pronóstico. Se disputan la candidatura el ex presidente Carlos Lleras Restrepo (69), que gobernó el país en el período 1966-70, y el ex ministro de Asuntos Exteriores Julio César Turbay Ayala (61). Otra facción del Partido Liberal postula al diplomático Carlos Holmes Trujillo, pero nadie le concede posibilidades de victoria.

Las listas de candidatos a diputados y senadores por el Partido Liberal están confecionadas de tal manera que serán las elecciones del domingo las que decidan definitivamente el candidato presidencial. El Partido Conservador, principal de la oposición, no tendrá que recurrir a este medio, ya que, superadas divisiones internas, consiguió proclamar mayoritariamente a su candidato, Belisario Betancourt, de 56 años.

Hasta finales del año pasado hubo intentos de formar un frente de partidos de izquierda, auspiciado desde La Habana, que ofrecería la candidatura presidencial al escritor Gabriel García Márquez, pero la unián no se consiguió y Gabito García Márquez declinó el ofrecimiento.

Las elecciones legislativas del domingo (en las que pueden votar más de doce millones de colombianos, pero que registrarán una abstención del 50 al 60%, según las encuestas) pueden servir de indicador de la fortaleza de un proceso que ha comenzado a vislumbrarse después de las elecciones en Costa Rica, y que parece marcar el comienzo del ocaso de Gobiernos de corte socialdemócrata, en las únicas democracias estables existentes ahora mismo en América Latina. En Costa Rica, la oposición derrotó al partido en el poder; en Colombia, los liberales están tan desgastados y divididos que son muchos los que auguran una clara victoria conservadora en éstas y en las elecciones presidenciales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de febrero de 1978

Más información

  • El domingo, con fuertes márgenes de abstención previstos