El Gobierno portugués quiere crear una imagen de eficacia
El nuevo Gobierno portugués quiere crear una imagen de dina mismo y eficacia. Por ello, en la primera reunión del Consejo de Ministros, celebrada el miércoles y en la que se aprobaron medidas económicas de austeridad, el primer ministro Mario Soares hizo una declaración de intenciones, según la cual el Gobierno está dispuesto a «legislar menos y gobernar más».Tras la reunión, el ministro de Finanzas anunció una serie de medidas que, si bien unas van destinadas a los sectores más desfavorecidos, como la revisión del salario mínimo, pensiones y asignaciones por invalidez, otras traerán mayores preocupaciones para las amas de casa: subidas de precios de los alimentos incluidos en la «cesta de la compra» y de los alquileres.
Las reducciones presupuestarias previstas en el plan de estabilización ya no permiten al erario público mantener las subvenciones, al nivel actual, a una decena de productos de primera necesidad.
Mientras tanto, una misión portuguesa se trasladó discretamente a Nueva York para informar al Fondo Monetario Internacional sobre los últimos datos estadísticos sobre la situación económica de Portugal. El FMI espera ahora que el Gobierno portugués actualice los proyectos del plan económico y presupuestario de 1978 para que se reanuden las conversaciones sobre el préstamo del FMI, que es de 750 millones de dólares, unos 60.000 millones de pesetas.


























































