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Tribuna:

La carencia de agua afecta a más de 500 millones de niños

Cinco millones de niños mueren anualmente antes de cumplir el primer ano de edad, víctimas de enfermedades intestinales causadas por aguas contaminadas. El agua potable, uno de los arandes bienes de la humanidad y factor esencial de desarrollo, se encuentra en peligro y la mitad de la población mundial sufre de escasez, según ha manifestado en una rueda de prensa celebrada ayer en Madrid el profesor Martin G. Beyer, asesor de la UNICEF para los programas de agua potable.«No es mucho lo que podemos conseguir con un presupuesto total de 150 millones de dólares (1.275 millones de pesetas), de los que este año se invertirán unos 20 en los programas de agua potable que se llevan a cabo en 110 países del mundo.» Martin Beyer, geólogo sueco con una gran experiencia en este tema, se mostró abiertamente pesimista antes las perspectivas de desarrollo real que ofrece el futuro a toda una serie de países tercermundistas en los que las tasas de crecimiento agrandan sin parar el desfase existente.

«El consumo de agua potable en los domicilios de los países desarrollados oscila entre los doscientos a seiscientos litros por persona y día, mientras que en las zonas desérticas el consumo no supera los cinco litros. Si UNICEF consigue obtener 40 ó 50 litros por persona, podemos darnos por satisfechos. Por otra parte, las reservas de agua de unos 30.000 kilómetros cúbicos se encuentran muy desigualmente repartidas por el mundo. UNICEF colabora con los países necesitados de ayuda que además la solicitan y en muchos casos lo hacemos no aisladamente, sino en relación con la Organización Mundial de la Salud (OMS) o el Banco Mundial. Claro está que nuestra ayuda en material técnico y personal adecuado es absolutamente insignificante frente a las cifras que destina el Banco Mundial, pero también nuestra ayuda es desinteresada.»

El doctor Juan Bosch-Marín, director nacional de UNICEF en España, señaló que la aportación oficial de nuestro país es de diez millones de pesetas a los que hay que sumar otros 99 obtenidos mediante donaciones privadas y la actividad normal de la organización.,

El profesor Beyer hizo especial hincapié en la pequeñez de las cifras destinadas a solucionar un problema de la gravedad del suministro de agua, mientras los Gobiernos de los países desarrollados destinan hasta trescientos billones de dólares en sus presupuestos militares.

Los programas de agua potable de la UNICEF se centran fundamentalmente en las zonas rurales, debido a las dificultades que representa acometer obras de este tipo en las ciudades. Los niños son los más afectados por los problemas sanitarios que plantea el consumo de aguas contaminadas, de ahí que la UNICEF haya elaborado desde su fundación, en 1946, toda una serie de programas para conseguir agua potable en las zonas subdesarrolladas.

El problema del nivel de contaminación de las aguas en países desarrollados fue abordado de pasada en el transcurso de la rueda de prensa y, en concreto, refiriéndose a España el profesor Beyer manifestó conocer el alto nivel de contaminación de nuestros ríos.

La necesidad de obtener agua potable para todos los habitantes del mundo en 1990 fue señalada en la conferencia de las Naciones Unidas celebrada el pasado año en Vancouver, como una obligación primordial de los Gobiernos.

El doctor norteamericano Bruces Omes ha desarrollado un sistema de análisis quimico para detectar las sustancias cancerígenas. El sistema permite detectar las sustancias mutantes que causan cambios genéticos presentes en productos químicos de uso común.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de septiembre de 1977