L'Osservatore Romano
condenó en su edición de ayer la fecundación artificial humana y sostuvo que la generación debe producirse en el matrimonio y como fruto de una simultánea relación personal entre los cónyuges.
condenó en su edición de ayer la fecundación artificial humana y sostuvo que la generación debe producirse en el matrimonio y como fruto de una simultánea relación personal entre los cónyuges.
