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"La devaluación era una medida inevitable"

La situación de la economía española en su sector exterior, en sus intercambios con otros países, era insostenible y la devaluación de la peseta era una medida inevitable, cuyo aplazamiento hubiera tenido un alto precio. Este argumento constituye la base de la exposición del gobernador del Banco de España, señor López de Letona, para explicar la decisión tomada por el Gobierno de devaluar la peseta en un 20 %.

El gobernador, en contra de lo señalado por el ministro portavoz del Gobierno, no compareció en rueda de prensa ante los medios informativos para exponer el programa económico, sino que razonó desde las pantallas de televisión el por qué de la depreciación.Señaló que el tipo de cambio es un simple reflejo de la relación de intercambios de bienes y servicios con el exterior y de los ritmos de inflación de un país y de sus compradores y vendedores. En España, tanto en uno como en otro aspecto, la situación es desfavorable. Compramos fuera mucho más de lo que vendemos, y nuestros precios crecen con una velocidad doble que los de nuestros vecinos.

El gobernador del Banco de España señaló en su intervención que hasta ahora el camino adoptado era el de financiar el déficit con endeudamiento exterior. «En estos momentos -dijo- no basta con financiar el déficit, hay que corregirlo, porque, si n o, acabaremos sin poder financiarlo.» «Nuestro déficit -agregó- es el mayor de todas las economías europeas. Ha llegado a representar el 10% del déficit total del mundo con los países exportadores de petróleo.»

Destacó también el señor López de Letona que mientras otros países afectados por la crisis del petróleo han hecho un esfuerzo para adaptarse a las nuevas circunstancias, España no ha hecho nada en tal sentido.

Esta situación ha provocado un tipo de cambio artificial y sobrevalorado que ha obligado a importantes pérdidas de reservas. El gobernador cifró esas pérdidas en 1.800 millones de dólares en lo que va de año, de los que mil corresponden a las seis últimas semanas. Los cambios sobrevalorados han provocado aumentos de importaciones y retrasado el pago de las exportaciones. «En otro sentido -destacó el señor López de Letona-, los ingresos por turismo han sido menores a los correspondientes al número de nuestros visitantes.»

Destacó finalmente que la devaluación permitirá estimular las exportaciones y activar las entradas de divisas. El problema básico de la actual situación reside, según el gobernador del banco emisor, en el ritmo de inflación, punto neurálgico de la política que el Gobierno prepara y para la que requiere la colaboración de la sociedad.

Las primeras reacciones en el exterior han sido favorables ante la devaluación de la peseta. En Estados Unidos, donde el dólar se cotizó ayer a 90,9 pesetas, la medida fue bien acogida en los medios financieros. En el capítulo de excepciones cabe destacar el temor en la CEE a previsibles medidas proteccionistas de España.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de julio de 1977

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