Graves sanciones a las industrias alimenticias fraudulentas
«En Estados Unidos las industrias que realizan prácticas fraudulentas, especialmente si atentan contra la salud de los consumidores, pueden ser clausuradas, sus directivos encarcelados y los productos destruidos», declaró ayer en Madrid Hames S. Turner, representante de grupos de consumidores ante los organismos estatales norteamericanos, en el transcurso de una rueda de prensa.El señor Turner añadió que el movimiento de consumidores en su país tuvo un desarrollo espectacular en los últimos quince años y que en la actualidad cuenta con 35 millones de miembros activos, es decir, casi la sexta parte de la población norteamericana. El movimiento de los consumidores tuvo su primer gran momento durante el mandato del presidente Kennedy, en 1962, quien elevó al Congreso el reconocimiento de los cuatro derechos fundamentales del consumidor: a estar informado, a la seguridad, a elegir entre los distintos productos y a que sus protestas fueran escuchadas. La llegada a la Casa Blanca del presidente Carter ha supuesto un nuevo impulso para el mencionado movimiento, pues nombró ministro de Agricultura a uno de sus máximos dirigentes, con el importante matiz de que dicho Ministerio tiene un presupuesto anual de 30.000 millones de dólares, casi una tercera parte del total del presupuesto federal.


























































