Reses con casta y poder para novilleros vulgares
El domingo, en la función inaugural de la temporada en Barcelona, y con floja entrada, se lidiaron novillos de José Matías Bernardos, bravos y nobles, para Manuel Maldonado (oreja y división de opiniones con saludos), Juan Ramos (oreja en ambos) y Paco Aguilar (vuelta por su cuenta y silencio).Novillos con casta, bien presentados los tres últimos, al tercero y al cuarto caldeándoseles la sangre en el transcurso de la lidia. Cumplieron con los caballos, derribando segundo y tercero. Manuel Maldonado, con muchos años de profesión, aprovechó el viaje dulzón que tenía el primero por el pitón derecho. Se quedó quieto y dejó que el novillo discurriera por el carril. Mató de pinchazo y estocada entera atravesada. No le flaqueó el valor en el cuarto pero mató con más dilación. Dos pinchazos y media estocada, que produjo vómito.
Juan Ramos, estuvo valiente, pero sus progresos en un año son poco esperanzadores. Banderilleó a sus novillos con voluntad. Pero los novillos pedían más. Mató al primero de estocada entera delantera, desprendida y atravesada y dos descabellos. Al quinto, de estocada entera y cinco descabellos.
Paco Aguilar, muy vulgar, pasó con más pena que gloria y no pudo con sus dos novillos. Al primero lo despenó de pinchazo y otro hondo, y al sexto de media estocada. Fue, en conjunto, el triunfo de la mediocridad, cuyo sello caracterizó la novillada.


























































