Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:

Carlos Boldori: solista y acompañante

Carlos Boldori es bien conocido por su trabajo con Ovidi MontIlor. La labor escénica de éste seria imposible sin un acompañante que la potencie, que la rescate de lo que si no constituiría un soliloquio teatral. Ahora el acompañante es también solista.-¿Puede variar un hecho de esta naturaleza la relación cantante-instrumentista?

-Eso depende. En nuestro caso quedó claro que yo le acompañaría únicamente si podía seguir mi trabajo personal. Puede ocurrir que el trabajo de un acompañante no se limite únicamente a la escena. En concreto, con Ovidi yo he de intentar ser creativo. El compone un tema en sus líneas generales y mi función es darle forma, tratando de que no quede demasiado recargado ni excesivamente simple. Esto hace que no pueda pararme en mi evolución. Pero aún así, y a pesar de que yo siempre toco en los recitales algún tema propio, llega un momento en que no basta. Es evidente que quien, en cierta manera capitaliza tu trabajo, es el cantante; es a él a quien van a escuchar y, en cierta forma, puedes sentirte frustrado.

-¿Y este hecho, qué influencia puede tener en el trabajo conjunto, sobre todo en uno que, como el vuestro, requiere una gran compenetración?

-Desde luego pueden crearse problemas que llegarían al público. Hace falta ser una persona de la sensibilidad de Ovidi para que esto no ocurra. Por otra parte, sería necesario que mi etapa con él se hubiera agotado desde el punto de vista musical, y eso todavía no ha ocurrido. Así, ahora permanezco como acompañante de Ovidi, relegando mi trabajo personal para las pausas que tenemos. Pero sí se diera la eventualidad de que yo tuviera una actuación importante, es seguro que Ovidi no pondría la menor pega para retrasar una suya. Sólo se puede seguir adelante colaborando.

A todo esto, hemos de decir algo acerca de la personalidad y la vida de Carlos. Argentino, abandonó su país en 1971 para, según su propia expresión, correr. Cantante y guitarrista, apareció en Cataluña, donde mientras trabajaba en pubs para vivir, conoció a Ovidi, apareciendo en su primer LP. Poco después se acercó a Suecia, para posteriormente ácudir a Londres, donde pensaba estudiar arte dramálico. Frustrado el intento debido a lo costoso de las clases, volvió a Barcelona,donde reanudó su amistad y colaboración con Ovidi. «Actualmente ya tengo un grupo, compuesto de bajo, saxo y percusión. Hay que tener en cuenta que este LP que aparece.ahora está grabado hace ya un año, y dernasiado rápidamente. Lo que estamos haciendo se basa en dos vertientes: por un lado, la música suramericana, de la que -ni puedo ni quiero desprenderme-, por otro, el flamenco, que me parece de una riqueza inagotable. Todo ello lo desarrollamos en el aspecto rítmico..

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de marzo de 1977