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El conflicto de As Encrobas, en vías de solución

«Felizmente todo parece haber cambiado en veinticuatro horas. Es probable que ahora estemos a punto de iniciar una vía de entendimiento que debió ser adoptada ya hace mucho tiempo." Con estas palabras anunció a este corresponsal Cesario Pena Barbeito, uno de los labradores de As Encrobas comisionados para dialogar con Lignitos de Meirama, SA, el comienzo de unas negociaciones y la suspensión de las medidas de ocupación de las tierras que estaba prevista para ayer lunes.

Eran las once de la noche del domingo, y atrás quedaba toda una jornada de agitación en La Coruña. Más de cinco veces, grupos de personas que habían viajado desde distintos puntos de Galicia intentaron manifestarse en defensa de los campesinos encrobeses. Unos doscientos policías, pertrechados para reprimir disturbios, vigilaron la ciudad durante largas horas. «Estamos aquí -declaró a EL PAIS un manifestante que se había desplazado desde Vigo-, para apoyar la lucha de unos hombres a los que se les quiere robar su medio de vida, su casa sus tierras, todo lo que tienen. La policía nos golpeó en distintas calles de la ciudad. Se equivocan, no somos nosotros quienes deben ser perseguidos, sino los responsables de la terrible injusticia de As Encrobas". Cuando faltaban pocos minutos para las dos de la tarde del domingo, el mayor número de manifestantes que había logrado formarse pasó delante del Gobierno Civil; más de mil personas marchaban, encabezadas por una fila de unos veinte manifestantes que portaban una pancarta de gran tamaño alusiva a la muerte de Emilio Suárez: Morto por defender os labregos de As Encrobas. Iban pacíficamente, y del grupo sólo salían los gritos que pedían justicia para los afectados, al tiempo que acusaban a Fenosa de arrebatar las tierras a sus legítimos propietarios. De repente, un jeep de la Policía. Armada, al mando de un comandante, irrumpió en la escena a gran velocidad. En filo la masa de manifestantes y se arrojó ligeramente sobre ellos, atravesando la columna sin causar heridos.

Por lo menos en cinco ocasiones, presenciadas por este corresponsal, la calle estuvo a punto de convertirse en campo de batalla. Fueron practicadas veintisiete detenciones, entre las que figuraban algunos conocidos nacionalistas gallegos: el catedrático y escritor Francisco Rodríguez y el presidente de la Asociación Cultural de Vigo, Bautista Alvarez, entre otros. Muchos de estos detenidos fueron puestos en libertad hacia las once de ja noche del mismo día, pero otro grupo de ellos permanecen todavía, en la Jefatura Superior de La Coruña y cree que serán puestos a disposición judicial.

EL PAIS traté de conocer la identidad de los detenidos, pero no le ha sido facilitada en su totalidad. Puede afirmarse, sin embargo, que se trata en su mayor parte de supuestos militantes de la Asamblea Nacional Popular Galega, de la Unión do Pobo Galego, de Comisions Labregas, del Movemento Comunista de Galicia y de las Xuventudes Comunistas de Galicia.

Funeral por el estudiante electrocutado

Durante toda la jornada, en la parroquia de As Encrobas, no cejó la expectación. El corresponsal de EL PAIS asistió allí al sencillo funeral que ofició con varios compañeros de la comarca el cura de Sésamo, Ramón Valcarce, por el alma del estudiante Suárez. Hombres y mujeres lloraron a lágrima viva cuando el cura Valcarce les dirigió la palabra, «Tenemos que seguir luchando -les dijo-. La fuerza del capital, que es inhumana y no atiende a razones auténticamente sociales, cae ahora sobre nosotros. Debemos combatirla para que un día desaparezca del mundo, y los hombres sean libres en una sociedad realmente justa.» Cantos y gritos de libertad para Galicia levantaron voces que ya estaban encallecidas de gritar Fora Fenosa, esta terre é nosa. Al anochecer, cuando los campesinos encrobeses se retiraban a sus casas, cinco representantes suyos, también labradores y vecinos del lugar, se dirigieron al Gobierno Civil de La Coruña para encontrarse con tres representantes de la empresa expropiadora. Era la primera vez que Lignitos de Meirama había mostrado verdaderamente un interés en reconocer a los representantes elegidos por los afectados y, en su decisión de última hora parece ser que fue muy importante la intervención del gobernador señor Gil Nieto.

Negociaciones

La primera autoridad provincial se encontraba paseando en el lugar habitual de sus vacaciones (Esteiro, ría de Muros) y, según se cree, siguió desde allí la marcha de las manifestaciones que tuvieron Iugar en La Coruña. Su secretario general presentó a las nueve de la noche a los comisionados y así empezaba en la sede del Gobierno Civil algo que puede significar la esperanza para As Encrobas. Dos horas y media después los labradores contaron a este periódico que se había acordado abrir un período de negociaciones sobre la base de que la ocupación que estaba prevista para el lunes, quedaba suspendida. Las dos partes reconocieron plena representatividad a sus comisiones y acordaron pedir al gobernador que nombre un moderador que asista a las reuniones que van a celebrarse a partir de ahora hasta que se encuentre una solución. A primeras horas de la tarde de ayer se sabía ya el nombre de este moderador. Se trata de Fernando-García Agudín, abogado del Estado y secretario general del Partido Popular Galego. Así las cosas, la primera negociación culminó a media tarde de ayer con un principio de acuerdo sobre la situación de los colonos, y arrendatarios de la parroquial a los que los representantes de los expropiados consideran los más afectados, al privárseles de su medio de vida tanto una parte como la otra se mostraron a la de la reunión moderadamente optimistas, y acordaron volver a reunirse el próximo jueves para discutir la posibilidad de que se llegue a un acuerdo amistoso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de febrero de 1977

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  • La ocupación de tierras prevista para ayer no se llevó a efecto