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Introducción en Europa de los vehículos ligeros españoles

Bajo el lema El transporte por carretera, motor para el progreso, el 55 Salón Internacional del Autómovil de Bruselas excluye este año a los automóviles de turismo, para centrarse en los vehículos ligeros.Cuatro firmas españolas de vehículos ligero; Pegaso, Barreiros, Avia y Ebro, cuentan con representación de sus productos en un salón caracterizado por la presencia de todas las grandes marcas mundiales de este tipo de vehículos.

¿Por qué razones el transportista belga elige material español, cuando puede escoger entre todas las demás marcas mundiales presentes en el mercado belga? Tal ha sido la pregunta que EL PAIS formuló a los distribuidores belgas de camiones españoles.

Pegaso cuenta con más de quinientos camiones vendidos en Bélgica, desde su aparición en el mercado a finales de 1972. La firma española, que presenta en esta edición su modelo de cabina basculante, cuenta con una cadena de montaje en Bélgica. «El precio es uno de los factores en el momento de introducir un nuevo producto, pero no hay que olvidar la calidad», manifestó el distribuidor de Pegaso en Bélgica. Añadió que «para convencer al cliente hay que demostrarle, además del precio, que la teconología española puede aportar algo nuevo en el sector»..

Barreiros comienza en realidad su penetración en el mercado del Benelux. La firma cuenta con la red de distribuidores y asistencia de Dodge, bajo cuya denominación se comercializan los productos fabricados en España. «Comenzamos actualmente con la importación de unas treinta unidades», declaró un portavoz de la firma. Avia, vendido en Bélgica bajo el nombre de Alas (por existir una marca de gasolina denominada Avia cuenta con un centenar de vehículos circulando por las carreteras belgas. «La penetración de una nueva marca en un mercado como el belga es muy lenta», destaca su representantes.

Ebro, con más de quinientos vehículos vendidos en Bélgica se queja de problemas de servicio, por parte de la fábrica española. «Venderíamos más si los pedidos llegasen a tiempo», dice su concesionario, que destaca algunos problemas técnicos para la adaptación del producto a las normas de la CEE.

Los cuatro concesionarios de firmas españolas coinciden en recordar que «para introducir una nueva firma son necesarios unos diez años de promedio». La entrada de España en el Mercado Común debería facilitar las ventas.

Las firmas españolas de camiones parecen haber escogido Bélgica como «centro de operaciones», por ser núcleo del Mercado Común y por ser un mercado donde el transportista, al igual que el automovilista; puede elegir cualquier marca mundial. Lo cual constituye un buen «banco de pruebas para los industriales españoles con visión de futuro que deseen prepararse para competir en el Mercado Común... Y soportar, al mismo tiempo, la competencia europea en España.»

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de enero de 1977

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