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El Ayuntamiento de Mondragón pide la destitución del teniente de la Guardia Civil

«Ante hechos de indudable imprudencia temeraria, de agresión indiscriminada y de postura que, por no definir de otro modo, estimamos provocativa y agresiva, este Ayuntamiento, reunido en sesión extraordinaria, acuerda solicitar inmediatamente la destitución del teniente responsable al cargo de la fuerza y de los responsables de la acción, por su ineptitud temeraria que podía haber causado daños irreparables.»

Este es uno de los párrafos del escrito hecho público ayer por el Ayuntamiento de Mondragón (Guipúzcoa), en donde un teniente de la Guardia Civil, con algunos números, provistos de material antidisturbios y caretas antigás, desalojó.el viernes el cine Gurea, de la localidad en donde se celebraba un festival musical autorizado, con profusión de pelotas de goma y botes de humo.El incidente que ha llenado de indignación al pueblo de Mondragón y a las localidades cercanas, ocurrio -según el mismo escrito del Ayuntamiento de Mondragón -a las ocho de la tarde en el cine Gurea. Con motivo de las fiestas la comisión de festejos del Ayuntamiento, en colaboración con una entidad social, había organizado un festival musical en el que actuaban Errobi y Patxi Villamor. Previamente se había tramitado el programa ante el Gobierno Civil de Guipúzcoa.

Indica el escrito del Ayuntamiento de Mondragón, que el festival «transcurría con normalidad. Había tres ikurriñas en el local y se dieron algunos gritos de gora (viva), pero sin que se produjeran ataques contra nadie ni contra nada». El mismo relato indica luego que de pronto apareció en el citado cine el teniente jefe de línea de Mondragón, con varios números de la Guardia Civil, provistos de caretas antigás, quien, sin dirigirse a los responsables y preguntar por ellos, se fue hacia las primeras filas. El concejal encargado de la comisión de festejos -Alvaro Arreguile saldría al paso presentándose como responsable del acto. Recibiría por toda contestación según el escrito citado- «lo que haya que decirse lo diré yo». Luego el mismo teniente a voz en grito dio un plazo de un minuto para que los presentes desalojaran el salón. Como se le hiciera ver la imposibilidad de tal operación en tan corto espacio de tiempo, el cine estaba abarrotado de público-, y aquél mantuviera su postura, la situación se hizo tensa. En ese momento entre el público- alguien profirió una frase contra el teniente, a lo que éste -afirma el escrito del Ayuntamiento de Mondragó en gritó ¡orden defaego!, procediendo los guardias civiles a disparar en el interior del cine botes de gases y pelotas de goma, provocando el natural desconcierto, las carreras y la salida a la desesperada del cine, con el consiguiente peligro de accidentes más graves.

El comunicado de los acuerdos del pleno extraordinario del Ayuntamiento de Mondragón, termina afirmando que «ante la excesiva proliferación de este tipo de actuaciones que en Mondragón se han sucedido en demasía, y visto que en Mondragón se hace imposible la convivencia de los miembros de este Cuerpo -se refiere a la Guardia Civil- con el resto de la comunidad, exigimos de la autoridad competente se cambie al mismo por otro más asequible a dicha convivencia ciudadana y que éste en cuanto al orden público, esté a las órdenes de las autoridades locales».

Copias del escrito han sido enviadas a todas las"corporaciones municipales. Varios ayuntamientos guipuzcoanos aseguraron ayer a EL PAIS la intención de hacerlo a la mayor brevedad. Asimismo el' Avuntamiento de Mondragón a¿ordó ayer dar curso a los acuerdos del pleno -recogidos en esta crónica- al Rey Juan Carlos, al presidente del Gobierno, al ministro de la Gobernación, y al gobernador civil de Guipúzcoa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de diciembre de 1976

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