Israel un ideal milenario
Expresamos nuestro desacuerdo con el artículo «Luz verde en la ONU a un Estado palestino» aparecido en el número 177, del pasado 25 de noviembre. En uno de los párrafos se lee: «... el objetivo ya no era la creación de un hogar judío, sino más bien la creación de un Estado judío, fundado sobre la negación de la existencia y los derechos nacionales del pueblo palestino ... ».Este argumento es falso. Los árabes de Palestina, en 1948, que en gran mayoría eran originarios de los países árabes limítrofes y que vinieron atraídos por la prosperidad que creaban los colonos judíos, atendiendo los llamamientos del Gran Mufti de Jesuralem (refugiado en Berlín durante la guerra), abandonaron sus hogares mientras los «ejércitos de liberación» echaban los judíos al mar.
Israel no se basa en la negación de los derechos del pueblo palestino: en los territorios administrados por Israel existe una administración local en manos de los árabes e incluso, único caso en todo el mundo árabe, los alcaldes son elegidos democráticamente y dichos alcaldes se declaran partidarios de un Estado palestino sin que ello atraiga los rayos del Gobierno de Jerusalem.
Esta situación es transitoria, mientras no se llegue a un acuerdo global en torno a una mesa de negociación de todo el problema del Oriente Medio.
La Historia pone de manifiesto la ininterrumpida presencia judía salvaguardando los valores culturales y religiosos en Palestina (desde los años 3.000 a. J. C. hasta nuestros días, a pesar de las sucesivas dominaciones y consecuentes éxodos judíos). Tampoco los judíos de la Diáspora renunciaron nunca a su tierra de origen y a la reconstitución de su Estado.
Por ello, no aceptaron, basados en su derecho histórico y en el derecho de todo pueblo a su autodeterminación, la limosna concedida por el Imperio Británico (Declaracion Balfour, en 1917) para fundar un «hogar» en Palestina, y por eso los judíos lucharon hasta conseguir su independencia.
El retorno de hoy (a la Tierra de Sión) no es el primero, pero sí el único que ha prosperado.
Israel es el testimonio de un ideal milenario por el cual los mejores hombres del pueblo judío han trabajado, han luchado y han muerto.
Atentamente,


























































