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Bergman, Kubrick, Polanski y Bertolucci, cartel cinematográfico belga

Face a face de lngmar Bergman, Le locataire de Román Polanski. 1900 de Bernardo Bertolucci y. dentro de una semana, Barry Lindon de Stanley Kubrick, son los cuatro filmes vedettes de la nueva temporada cinematográfica belga al lado del último gran Festival de Cannes Taxi driver de Robert de Niro, estrenada antes de las vacaciones estivales.

Decididamente, el cineasta sueco Bergman sorprende continuamente a cada una de sus obras. En Face a face («Cara a cara»), Bergman desciende una vez más a los infiernos del ser humano. Su actriz preferida Liv Ullmann interpreta magistralmente el personaje central del filme.

Una psiquiatra, aparentemente dueña de si misma, que no logra superar sus fantasmas interiores. La escena de su intento de suicidio es de una poesía incomparable que utiliza Bergman para ilustrarnos las pesadillas del espíritu. El miedo, el dolor, la muerte, aparecen en las tinieblas del suicidio fracasado. Finalmente Jenny, encarnada por Liv Ullmann que algunos críticos europeos no dudan en calificar de «la mejor actriz del mundo» por su interpretación en el último Bergman, vuelve a la vida intentando superar su miedo interior.

Le locataire («El inquilino»), de Roman Polanski tiene ciertos paralelismos, aunque mucho menos logrados, con Face a face de Bergman. La soledad de inquilino, la soledad íntima de todos los humanos a pesar de vivir constantemente rodeados de otros seres, impulsa al personaje central de Polanski a encerrarse en sí mismo.

Bernardo Bertolucci, autor de Le conformista y Le dernier tango a Paris, expone en 1900 un filme de más de cinco horas, dividido en dos partes, medio siglo de nacimiento y crecimiento del socialismo en Italia. Al alba de nuestro siglo, Bertolucci, filma con rigor y con una belleza plástica difícil de superar, las primeras revueltas de los campesinos italianos explotados por los grandes terratenientes, la propagación del marxismo y la subida del fascismo en la Italia de entre las dos guerras mundiales.

Pasado y presente

Después de su magistral 2.001, odisea del espacio, Orange mecanique y otros filmes inolvidables, Stanley Kubrick ha logrado un filme extraordinariamente bello, con su Barry Lindon. Partiendo de una novela de Thackeray, Kubrick ofrece minuciosamente la historia de un hombre de la pequeña nobleza irlandesa que intentará por todos los medios, incluido el juego y las mujeres, convertirse en uno de los personajes del siglo XVIII. Llegado a la cumbre, después de haber seducido a la mujer de un lord, Barry Lindon encontrará otra vez su pobreza original.

Tales son los principales filmes que llenan las salas de Bruselas. Cada uno exigiría una descripción más extensa y detallada. Nos limitamos a anunciarlos, en espera de que el lector pueda juzgar por si mismo, si el tiempo... y la censura no lo impide.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de septiembre de 1976