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"La democracia es una superstición"

Declara Borges al llegar a Madrid

«La democracia es una superstición, basada en la estadística. Toda la gente no entiende de política, como no podemos entender todos de retórica, de psicología o de álgebra», declaró a EL PAIS el escritor argentino Jorge Luis Borges a su llegada ayer tarde al aeropuerto de Barajas, procedente de Buenos Aires. La única actividad prevista en los siete días de estancia en Madrid será la grabación de una entrevista para el programa A fondo, de TVE. Con este objeto llegó en el mismo avión el actor de cine y teatro Luis Sandrini.

Cuatro periodistas, el secretario y el consejero de la embajada de Argentina, y un representante del programa de televisión fueron las personas que recibieron a Borges, quien viene acompañado de su secretaría. Con buen talante, entabló un breve diálogo con los informadores.«A mí no me gusta lo que escribo, pero a otros parece que sí, así que qué puedo hacer. Yo trato de persuadirlos, pero ellos persisten en leerme», dijo Borges como autocrítica literaria. Recordó su permanencia en España, sobre todo en los años veinte: «He sido discípulo del escritor español Cansinos Assens. Fui muy poco a su tertulia del Colonial y una sola vez a la de Gómez de la Serna. Hay otros muchos escritores que conocí y ahora no suenan nada, como Pedro Garfías o Adriano del Valle. Como yo soy muy tímido no conocí a las celebridades de la generación del 27».

Sobre los grandes nombres de la literatura española señaló que «la elección es muy fácil: ahí está don Miguel (de Cervantes) esperándonos; de malos escritores hay muchos candidatos». Su eterna candidatura al premio Nobel de Literatura significa «que hay gente sensata en Suecia. Seguiré siendo el futuro premio Nobel, aunque desde el momento en que nací he dejado de ganarlo».

Al cumplir los setenta y siete años el mes pasado, Borges ocupó la polémica con sus declaraciones políticas y literarias. Aunque señaló que «hay muchas declaraciones que son apócrifas», se expresó en términos similares: «Yo no critico a Chile. Estoy de acuerdo con el Gobierno militar de Chile y también con el de la Argentina. No hablo de los demás países, hablo de mi país, donde estábamos en un estado anárquico. Yo no estoy de acuerdo con toda su política, pero hay que reconocer que el régimen militar nos ha salvado de la ignominia. Estamos saliendo del caos, a pegar de los muchos crímenes que se cometen, y desde luego todo argentino tiene que aplaudir al Gobierno».

También emitió su juicio sobre el general Franco: «Ha sido muy benéfico. Yo, como muchas gentes, estuve al lado de la República, pero estaba equivocado. Si hubieran triunfado los republicanos, España estaría ahora como Cuba y habría sido maléfico para todo el mundo hispánico».

Literatura fantástica

El entendimiento borgiano de la democracia está contenido en estas palabras: «La democracia es una superstición, basada en la estadística. Toda la gente no entiende de política, como no podemos entender todos de retórica, de psicología o de álgebra ».Borges sigue escribiendo. Hace pocos días presentó en Buenos Aires su último libro Cosmogonías. Ayer decía: « ¡Qué puede hacer un ciego sino escribir! Estoy casi ciego. Trato de que me lean. Ahora estoy jubilado, me jubilé de mi cargo de director de la Biblioteca Nacional el día que entraron los peronistas. Fui profesor de literatura inglesa americana en la facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires. Acabo de escribir un libro de poemas La moneda de hierro, que está sin publicar».

En los cortos minutos de conversación (está muy cansado, por favor, decía su secretaria), Borges apuntó otras opiniones sobre la literatura: «La literatura fantástica es una parte de la realidad, quizá la más importante. En el futuro de la literatura no hay un porvenir, sino muchos porvenires, el campo es muy vasto. No podemos comparar la literatura actual con la de otros siglos, que son siempre diferentes. Sobre el boom de la literatura hispanoamericana es una maniobra editorial, en general se piensa eso, aunque nos ha beneficiado a los escritores».

Borges se encuentra en Madrid. Sus últimas actuaciones públicas se han seguido muy de cerca: homenaje a Nixon, elogios al general Videla, condecorado por Pinochet... Chile es su objetivo de viaje cuando abandone España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de septiembre de 1976