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Los nacionalistas sudafricanos piden la intervención del Consejo de Seguridad de la ONU

Johannesburgo

Un estudiante negro resultó muerto ayer en una manifestación organizada por los alumnos de las escuelas de Soweto (Sudáfrica), por segundo día consecutivo, para protestar por la detención sin juicio de dirigentes estudiantiles después de los pasados incidentes de junio, que costaron la vida a 176 personas.

, Cinco personas resultaron muertas el miércoles al disparar la policía contra los manifestantes. La táctica de la población negra de Soweto parece ser paralizar todos los servicios de la ciudad blanca de Johannesburgo, que dependen de ellos.El ministro sudafricano de la policía, James Krüger, responsabilizó al Congreso Nacional Africano (ANC) y al Congreso Panafricano por los incidentes. Para evitar la escalada, Krüger prohibió toda reunión o concentración, con excepción de las de carácter deportivo hasta fin de mes.

Representantes del ANC solicitaron la intervención del Consejo de Seguridad de la ONU, ante una situación que ellos consideran ya mucho más grave que la existente en junio pasado y que llevó a la ya citada represión policial que causó casi dos centenares de víctimas.

El Consejo sudafricano de Iglesias manifestó ayer también su oposición a los métodos brutales empleados por la policía de Soweto y otros «townships» que «ilustra», dicen en una proclama, «la incapacidad del Gobierno». La represión no sirve para nada, estiman, y la única solución es la formación de un Gobierno multirracial que pueda sustituir al apartheid.

En la noche de ayer fueron lanzados dos cócteles molotov contra el domicilio de la esposa del dirigente izquierdista Nelson Mandela, preso desde hace más de diez años. La señora Mandela fue posteriormente interpelada por el jefe de la policía.

Coincidiendo con esta nueva escalada de manifestaciones y protestas, el secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger, de paso ayer por Londres, se entrevistó con el primer ministro británico, James Callaghan.

El plazo dado por las Naciones Unidas a Sudáfrica para que se retire de Namibia antes de fin de mes, la formación de un Gobierno de mayoría en Rodesia, y el fin del apartheid en Sudáfrica, fueron sin duda, los temas más importantes tratados.

Estados Unidos, sin embargo, debe elegir entre sus deseos manifestados de encontrar una vía pacífica para solucionar estos problemas y sus intereses. Washington sigue siendo el principal comprador de cromo rodesiano, y se ha negado rotundamente a ayudar a los que quieren derrocar al régimen de lan Smith.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de agosto de 1976

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