GENTE
Michael Debakey,
decano de la Facultad de Medicina de la Universidad norteamericana de Baylor, y pionero de los trasplantes de órganos, ya no realizará más injertos artificiales, porque este tipo de intervenciones quirúrgicas, además de ser muy caras, ofrecen muy escasas garantías. Debakey ha realizado doce trasplantes de corazón y aunque hubo dos pacientes que vivieron: uno, dos años y otro, cuatro, a la postre, todos murieron. «Creo que la experiencia nos ha proporcionado bastantes datos como para convencemos de que no vale la pena», ha dicho el cirujano.


























































