mundial de motociclismo

Marc Márquez se da una semana para decidir si volver a operarse del húmero

El piloto de Honda baraja si someterse a una tercera intervención, lo que le tendría de baja seis meses más

Marc Márquez, durante el fin de semana del GP de Andalucía.
Marc Márquez, durante el fin de semana del GP de Andalucía.Román Ríos / EFE

Corrió una carrera, la primera del Mundial de MotoGP, cometió un error, se lanzó a una remontada a la desesperada, se cayó y se fracturó el húmero. Aquello ocurrió el 16 de julio. Desde entonces, Marc Márquez, seis veces campeón del mundo en los últimos ocho años, no ha podido volver a la competición. Asumió a finales de octubre que su brazo derecho, cuya recuperación se está alargando más de lo previsto, no le permitía todavía subirse a una moto y ponerla a 300 km/h. Ahora, y según ha podido saber EL PAÍS, el español se ha dado un plazo límite para decidir si operarse de nuevo: el 1 de diciembre. Sería la tercera intervención quirúrgica que necesita el piloto de Honda después de volver a romperse el brazo derecho dos semanas después de pasar por el quirófano por primera vez.

El piloto, de 27 años, vio cómo su temporada se iba al traste una mañana de primeros de agosto. El húmero se fracturó de nuevo, también la placa de titanio que sujetaba el hueso. Y los plazos para su recuperación empezaron a dilatarse. Márquez, que había corrido mucho inicialmente para intentar regresar a la competición tan pronto como fuera posible —volvió a Jerez para la segunda carrera e intentó participar de la sesión de clasificación cuando solo habían pasado cuatro días desde la operación—, empezó entonces a exigirse paciencia. Claro que ni las perspectivas más realistas auguraban un año tan aciago.

Lo que inicialmente iban a ser dos o tres meses más de baja se terminó convirtiendo en un año en blanco para el campeón, muchas dudas y la incerteza de cuándo podría volver a montar en moto. La segunda fractura ha afectado a la recuperación del brazo hasta tal punto que los doctores que le tratan y el propio piloto —ha consultado a otros traumatólogos en Austria y en Estados Unidos— se han propuesto decidir en una semana si operar de nuevo. Márquez volverá a pasar por el quirófano si, tras el tratamiento actual, los especialistas observan que el hueso sigue sin soldar. Esa supuesta tercera intervención, además, alargaría aún más los plazos para su regreso a las pistas. El contador volvería a cero y el piloto afrontaría seguramente otros seis meses de baja, según informan fuentes médicas.

“La recuperación está yendo más lenta de lo normal, porque desde un inicio no se hicieron las cosas bien”, llegó a declarar Emilio Alzamora, representante del corredor, al diario As. Se refería el ex piloto a la decisión de volver a las pistas con premura aquel mes de julio. Márquez quiso intentarlo, pero lo hizo con el visto bueno de los médicos —del que le operó en el Hospital Quirón Dexeus, en Barcelona, el doctor Xavier Mir, y de los que le hicieron una serie de pruebas físicas ya en el circuito de Jerez—, también con la aprobación de su equipo. “Si los pilotos vuelven a competir tan rápido es porque médicamente pueden hacerlo”, señaló entonces el doctor Ángel Charte, jefe de los servicios médicos del Mundial. Si bien, y aunque nadie lo previó, todo aquel sobreesfuerzo acabó afectándole: “Una acumulación de estrés en la zona operada ha provocado que el implante cediera”, asumió en su día el doctor Mir.

Esa doble exposición quirúrgica puede, además, haber retrasado la formación de callos para la curación del húmero. “Si el callo es insuficiente, el diagnóstico clínico y radiográfico se clasifica como pseudoartrosis humeral. Además de insertar una nueva placa, sería necesario reforzar el húmero con médula ósea para ayudar a que la biología del hueso fracturado sane”, publicó el medio especializado The Race. Y aunque el entorno del piloto no confirma que exista pseudoartrosis —normalmente se diagnostica al cabo de seis meses de una operación, dicen—, sí asume que los problemas se multiplicaron tras esa segunda intervención.

A partir de entonces Márquez se recluyó en su casa, acompañado en el día a día de su fisioterapeuta, Carlos J. García, y con la presencia intermitente de su hermano pequeño, Álex, que debutaba este curso en MotoGP.

El campeón de MotoGP se armó de paciencia, intentó refugiarse en su optimismo —”por mucha fuerza de voluntad que tenga, está jodido. Su única obsesión es ir en moto y no puede”, dicen quienes le conocen— y siguió trabajando en su recuperación. Pasaba revisión en la Dexeus prácticamente cada semana. Y cada semana pensaba que sería en su siguiente visita cuando le darían vía libre para subirse a una moto. Nada más lejos de la realidad. El húmero no ha soldado tres meses después de la segunda fractura y el piloto ha dejado incluso de salir a rodar en bici. Se impuso el reposo. Y ahora se impone tomar una decisión que puede afectar también a su rendimiento en 2021.

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