Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Real Madrid da luz verde al inicio de la reforma del Santiago Bernabéu

Florentino Pérez y Manuela Carmena presentan el comienzo de un proyecto de 525 millones de euros cuyas obras empezarán al final de temporada y durarán unos cuatro años

Imagen del futuro estadio Bernabéu.

Más de siete años después de que la reforma del Santiago Bernabéu diera sus primeros pasos administrativos, el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, y la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, dieron este martes por concluido el papeleo y las objeciones judiciales entre muestras de cariño mutuo. “El calvario para llegar hasta aquí”, resumió Carmena, que concedió la licencia de obras definitiva el pasado 27 de marzo, dos meses antes de las municipales del 26 de mayo. “Tampoco hacía falta esperar tanto, ¿no?”, dijo la alcaldesa.

Los siguientes pasos del nuevo recinto los resumió Pérez: “La próxima semana firmaremos el acuerdo de financiación de las obras y durante el mes de abril procederemos a la adjudicación de estas obras con el fin de comenzar lo antes posible cuando termine esta temporada”. A partir de ese momento, en el club estiman que la reforma estará concluida en unos cuatro años, periodo durante el que el recinto seguirá funcionando con normalidad.

Antes de la celebración de este martes, en septiembre, el presidente blanco había obtenido la autorización de la asamblea general de socios compromisarios (92% de síes) para que el club se endeude hasta un máximo de 575 millones de euros para ejecutar una reforma presupuestada en 525 millones. Entonces explicó que el coste de la financiación rondaría los 25 millones de euros durante un máximo de 35 años, a un tipo de interés fijo. Pérez aseguró que el contexto actual de tipos bajos constituía “una oportunidad que no se debe desaprovechar”.

El Real Madrid da luz verde al inicio de la reforma del Santiago Bernabéu

Aquella mañana de septiembre, el presidente madridista aportó una estimación fundamental para entender el empeño en una operación compleja: cree que las instalaciones renovadas aportarán unos 150 millones de euros extra anuales. Este martes volvió sobre la idea: “Hará que el Real Madrid pueda seguir siendo competitivo en un escenario del fútbol internacional cada vez más difícil”, dijo.

El nuevo recinto contará con zonas comerciales, mayor oferta gastronómica, un museo ampliado, un nuevo museo interactivo y un tour panorámico alrededor de la parte superior del complejo, que según el presidente blanco “se convertirá en uno de los principales atractivos turísticos para los que visiten Madrid”. Y, como ya se supo en enero de 2014, cuando el Real Madrid adjudicó el concurso a los estudios de arquitectura GMP Architekten y L35-Ribas, el edificio quedará envuelto en una piel de bandas y tendrá un videomarcador de 360 grados y una cubierta retráctil que se podrá abrir o cerrar en 15 minutos. Para que pueda instalarse, el estadio será 12 metros más alto.

“Estamos[TEX] ante uno de los grandes proyectos de futuro para el Real Madrid y, por supuesto, también para la ciudad de Madrid”, dijo Pérez, que reco[/TEX]rdó que la transformación del estadio incluye también grandes cambios en sus alrededores. En la parte del edificio que da al paseo de la Castellana, se abrirá una nueva plaza de más de 20.000 metros cuadrados que eliminará el aparcamiento actual y las vías secundarias. Además, donde ahora se levanta el centro comercial conocido como la Esquina del Bernabéu, aparecerá otra nueva plaza pública de unos 5.500 metros cuadrados y la calle Rafael Salgado pasará a ser peatonal.

Carmena quiso subrayar que es el Real Madrid quien pagará también las obras de los futuros espacios públicos: “Es muy bueno que un equipo que genera tanta riqueza tenga también una visión importante que es devolver parte de esa riqueza, de ese patrimonio, a la ciudad de Madrid. Es la manera de expresar esa gran idea de la solidaridad que es una ciudad”.

El impacto de la transformación del estadio en el espacio público ha sido uno de los factores que más complejidad ha introducido en el proyecto. El primer visto bueno se lo dio el Ayuntamiento de Ruiz Gallardón en 2011 a través de una modificación del plan general de ordenación urbana (PGOU), que permitía un centro comercial y hotelero en la fachada de la Castellana, y un aparcamiento subterráneo de 600 plazas. Pero aquello lo anuló el Tribunal Superior de Justicia de Madrid en febrero de 2015 porque no se producía “en beneficio de un interés general”. Meses después, Carmena accedió a la alcaldía y se empezó a buscar una salida al atolladero administrativo.

Estas dificultades tuvieron una importante incidencia en el precio de la obra. Cuando Florentino Pérez mostró por primera vez en enero de 2014, el nuevo Bernabéu iba a costar unos 400 millones de euros. Meses después, en octubre de 2014, el Real Madrid firmó un acuerdo con International Petroleum Investment Company (Ipic) por el cual el fondo del Gobierno de Abu Dabi aportaría esos 400 millones a cambio de añadir un apellido al nombre del estadio.

Los sucesivos obstáculos y retrasos en el proyecto provocaron que ninguno de los anuncios anteriores mantuviera su vigencia con el tiempo. Ipic decidió romper el acuerdo en noviembre de 2017 quejándose por las dilaciones y los cambios sobre lo planeado inicialmente. Estas mismas modificaciones provocaron también un aumento del 31% en el precio estimado de la reforma, que ha pasado de 400 millones de euros a 525.

El arreglo definitivo resultó ser el Plan Especial de Estadio Santiago Bernabéu aprobado por el consistorio en mayo de 2017, contra el que ya no se presentó recurso alguno. Ahí comenzó el tramo definitivo hasta la presentación llena de agradecimientos de este martes, en la que Pérez regaló a Carmena una réplica de La Cibeles y la alcaldesa, una menina roja al presidente blanco.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información