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Pedro Sánchez invita a Marruecos a la candidatura del Mundial 2030 junto a Portugal

El presidente del Gobierno anuncia que los tres países empezarán a trabajar en la organización del proyecto

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el rey Mohamed VI de Marruecos, en el Palacio Real de Rabat. En vídeo, declaraciones de Sánchez.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viajó este lunes a Marruecos, la que tradicionalmente ha sido primera visita internacional de sus antecesores, y entre sus propuestas para estrechar lazos invitó al país vecino a sumarse a una candidatura conjunta con Portugal y España para solicitar la organización del Mundial de fútbol 2030. Se lo planteó ayer por la mañana en Rabat primero al primer ministro marroquí, Saadedín Al Othmani, y después al rey Mohamed VI, quien fue “muy receptivo” a la proposición, según el presidente. Sánchez quiso resaltar que, si prospera la oferta que trasladó, “será la primera vez que se presenta una candidatura entre dos continentes”.

Antes de emprender el viaje de regreso a casa, el presidente del Gobierno dio por sentado que la propuesta había sido aceptada por las autoridades marroquíes: “Vamos a empezar a trabajar los tres países en la presentación de esa hipotética candidatura, que creo que sería muy competitiva y que a nosotros nos hace muchísima ilusión”, dijo.

La primera idea de optar a organizar un gran campeonato de fútbol salió de la Real Federación Española (RFEF). Fuentes federativas sostienen que su presidente, Luis Rubiales, no estaba advertido de que Sánchez se disponía a trasladar esta oferta a Mohamed VI. Tampoco la federación portuguesa, tercera pata de la alianza, decía este lunes tener noticia de que Marruecos puede sumarse al proyecto, sobre el que sí habían tenido conversaciones con la federación española. “Es una idea que nunca nos ha sido oficialmente planteada. Cuando lo sea, tendremos que estudiarla”, señaló el primer ministro portugués, António Costa, a Efe. Fuentes de La Moncloa, aseguran, en cambio, que Sánchez comunicó “hace tiempo” sus intenciones a ambas partes. Otras fuentes oficiales señalan que el presidente trasladó “oficiosamente” a Costa su pretensión y que contó con su beneplácito.

El primer paso para una nueva candidatura de España como sede de un Mundial se dio efectivamente en presencia del presidente de la FIFA, el suizo Gianni Infantino. Fue el pasado 13 de septiembre, cuando Rubiales e Infantino visitaron a Sánchez en La Moncloa. Entonces, el presidente de la federación pidió al del Gobierno su apoyo para optar a la organización de la Copa del Mundo de 2030 o la Eurocopa de 2028. La presencia de Infantino en el encuentro suponía un espaldarazo implícito. En la reunión, Sánchez le dijo a Rubiales que en principio le parecía bien la idea, y que la estudiaría. Desde entonces, no ha vuelto a haber más contactos entre La Moncloa y la federación.

Juntos africanos y árabes

En aquel momento, la RFEF, cuyo proyecto se encontraba aún en una fase muy embrionaria, contemplaba la posibilidad de optar al torneo de manera conjunta con Portugal, como ya había hecho Ángel María Villar, antecesor de Rubiales, al solicitar el Mundial de 2018 que se llevó Rusia. Desde la federación se apuntaba a las buenas relaciones entre Rubiales y Fernando Gomes, su homólogo portugués, para explorar esa vía. Pero, también desde las oficinas de la RFEF, se descartaba la opción de sumar a Marruecos.

El país africano lo ha intentado ya cinco veces, la última por la Copa del Mundo de 2026, que en junio pasado se adjudicó a EE UU, México y Canadá. En el dossier oficial de esta candidatura, apuntaban algunas de las fortalezas que el Gobierno ha visto en sumar al país vecino: “Marruecos se sitúa en un cruce de caminos global, un lugar especial donde lo oriental se encuentra con lo occidental y Europa se encuentra con África, a tan solo 14 kilómetros de las costas españolas”. Un campeonato en su suelo sería “una Copa Mundial de la FIFA para toda África, un catalizador para el orgullo, el progreso y la cohesión a lo largo y ancho de un continente”.

Fuentes de la presidencia del Gobierno confían en la fuerza que añade un país africano a la hora de reunir los apoyos necesarios, ya que el país vecino puede atraer a los africanos y árabes, que se sumarían a los votos de un buen número de países europeos. Eso siempre que Marruecos fuera el único país africano en liza, ya que en los últimos meses había manifestado su interés de concurrir junto a Argelia y Túnez.

Si finalmente se activa esta candidatura propuesta este lunes por Pedro Sánchez, se encontraría con rivales que también se presentarían de manera conjunta, una tendencia cada vez más habitual. Uruguay, Argentina y Paraguay ya anunciaron en enero de 2016 su intención de albergar el que sería el campeonato del centenario de la primera edición, la de 1930 en Uruguay. No sería la única coalición. Corea del Sur ha hecho ya varios movimientos públicos para alistarse con Corea del Norte, Japón y China. Y Reino Unido prepara una de sus cuatro federaciones reconocidas por la FIFA (Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte).

El último gran torneo internacional de fútbol celebrado en España fue el Mundial de 1982, en el que la selección cayó eliminada en la segunda fase de grupos. En 2030 habrían transcurrido 48 años de la cita de Naranjito. Antes había sido sede de la fase final de la Eurocopa de 1964, que ganó en el Bernabéu contra la URSS. Entre los países europeos campeones del mundo, solo Inglaterra y España han organizado un único Mundial. Italia acogió los de 1934 y 1990; Francia, los de 1938 y 1998, y Alemania, los de 1974 y 2006.

Argentina y Uruguay, grandes rivales por el torneo del centenario

El cono sur latinoamericano también quiere subirse al tren de los organizadores del Mundial 2030. Lo dejó claro antes que nadie. Argentina y Uruguay formalizaron su aspiración conjunta el 7 de enero de 2016, con una foto que unió bajo un arco de fútbol a los presidentes Mauricio Macri y Tabaré Vázquez. En agosto de 2017 se sumó Paraguay y nació la idea de una candidatura tripartita. Luis Suárez y Leo Messi fueron elegidos padrinos de la idea y en el partido que el 17 de septiembre de aquel año enfrentó a sus selecciones en las eliminatorias para Rusia 2018 posaron juntos con camisetas alegóricas.
Uruguay es el más interesado sentimentalmente en la elección de la sede, porque en 2030 se cumplirán 100 años del primer Mundial de fútbol de la historia, organizado en Montevideo. La Celeste ganó aquella final a Argentina por 4-2 y allí comenzó la historia que ahora buscan repetir. El proyecto del cono sur sumó enseguida el apoyo del presidente de la FIFA, Gianni Infantino. De visita en Paraguay en marzo de 2016, dijo que “2030 es un año muy importante” y “la historia se tiene que respetar”. Pero lo que comenzó con optimismo, hoy avanza a cámara lenta. A cargo del proyecto existe la llamada Comisión Iniciativa 2030, pero lo cierto es que a estas alturas no tiene presupuesto asignado. La crisis económica en Argentina ha surgido como un escollo inesperado. Habrá que esperar para ver si el peso de la historia puede más que el resto de las candidaturas. / FEDERICO RIVAS MOLINA

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