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Un clásico de los Mundiales

La edición mundialista de 'Mortadelo y Filemón' viene acompañada con un especial sobre la cita de Rusia

Pedro Zuazua
Portada del libro 'Mortadelo y Filemón. Rusia 2018', de Francisco Ibáñez.
Portada del libro 'Mortadelo y Filemón. Rusia 2018', de Francisco Ibáñez.

Todos los Mundiales de Fútbol repiten, más o menos, unos patrones. Son lo que el aficionado conoce como clásicos: que una —o dos— de las selecciones que partían como favoritas para alzarse con el título se vayan a casa en la fase de grupos. Que un jugador del que todo el mundo pensaba —incluido él mismo— que se iba a salir decepcione a la hinchada; que aparezca un equipo de un país pequeño y sin excesivo pedigrí en títulos con el que todos empatizan —excepto el rival de turno, se entiende—; o que haya una acción polémica sobre la que se debata durante horas —a pesar del VAR—.

Hay otro clásico que lleva acompañando a los aficionados españoles al fútbol desde 1978, y son las aventuras de Mortadelo y Filemón, peculiares agentes de la T.I.A creados por Francisco Ibáñez que han protegido a su manera a la selección en numerosas citas mundialistas. Tras su paso por Argentina, Estados Unidos, Francia, Corea del Sur, Japón, Alemania y Sudáfrica, llega Mortadelo y Filemón. Mundial 2018 (B Cómic), en el que ambos intentarán evitar el secuestro de un jugador de la selección nacional. Una edición especial que viene acompañada con un especial sobre la cita de Rusia, en la que, siempre con el prisma del genial Ibáñez, plantean al lector diferentes acercamientos al balompié y a su historia.

Por las páginas del nuevo libro pasan el Súper, el doctor Bacterio u Ofelia, y se asoman también personajes como Rompetechos, trazando un completo compendio sobre el fútbol, que abarca desde el origen del deporte a los últimos avances en la táctica de los equipos, pasando por un repaso a las reglas del juego, una curiosa explicación del VAR y un manual de respuestas para profesionales que no saben qué decir en las ruedas de prensa. También una forma de reírse con y del llamado deporte rey y de tomárselo con alegría e ironía. Y con una pizca de sorpresa por las dotes de adivino de Ibáñez: en esta edición, el seleccionador nacional dejó el puesto antes de iniciarse el Mundial: la perspectiva de compartir concentración con Mortadelo y Filemón lo devolvieron inmediatamente de vuelta a casa.

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Sobre la firma

Pedro Zuazua
Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Oviedo, máster en Periodismo por la UAM-EL PAÍS y en Recursos Humanos por el IE. En EL PAÍS, pasó por Deportes, Madrid y EL PAÍS SEMANAL. En la actualidad, es director de comunicación del periódico. Fue consejero del Real Oviedo. Es autor del libro En mi casa no entra un gato.

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