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Una foto íntima de un futbolista paraguayo y un directivo desata acusaciones cruzadas de chantaje y abuso sexual

La Fiscalía investigará si el presidente del Rubio Ñu de Luque coacciona a los jugadores del equipo, algunos menores de edad, como afirma el deportista Bernardo Gabriel Caballero

Bernardo Gabriel Caballero
Bernardo Gabriel Caballero.

El fútbol paraguayo se ha visto sacudido por las acusaciones de extorsión y abuso sexual que se han lanzado el jugador del Rubio Ñu de Luque Bernardo Gabriel Caballero y el presidente del club, Antonio González, tras hacerse pública una imagen en la que aparecen los dos desnudos en una cama.

Cuando la fotografía comenzó a recorrer las redes sociales, el presidente del Rubio Ñu (un equipo pequeño que no debe confundirse con otro homónimo que juega en primera división) publicó varios vídeos en los que acusaba al futbolista de haber sacado la fotografía a la luz para extorsionarle. “Este jugador es un sátrapa, bandido y estafador. Vino a este humilde club a llevarse un montón de plata”, asegura.

Una foto íntima de un futbolista paraguayo y un directivo desata acusaciones cruzadas de chantaje y abuso sexual

González afirma haber tenido una relación de dos años con el futbolista, al que acusa de extorsión, y asegura que el detonante del escándalo son los dos millones de guaraníes (358 dólares) que cuesta su traspaso. Según el presidente, el representante de Caballero, Valentín Ozuna (que dice ser además la actual pareja del deportista), lleva semanas intentado llevarse al jugador del equipo sin pagar la suma. “Olvídate, olvídate de jugar al fútbol”, decía el presidente en el vídeo, mientras rompe la petición del jugador de marcharse a otro club.

Sin embargo, el futbolista y su representantes sostienen una versión muy diferente y hablan de abuso sexual. "Él siempre me coaccionó", dijo el lateral en una entrevista con una radio paraguaya. Además, el futbolista ha afirmado, según la prensa local, que era un hecho "normal" que ocurría también con otros jugadores: "Nos condicionaba. Nos decía iba a promocionar, que nos iba a vender a un club. Cosa que nunca hizo. Al contrario, él siempre truncaba todo eso". Una acusación que preocupa a la Asociación del Fútbol Paraguayo (APF) y a la Fiscalía, que han decidido investigarlo.

Aunque Caballero es mayor de edad —25 años, según la prensa local—, la mayor parte de la plantilla del equipo tienen entre 16 y 18 años, lo que ha abierto el debate sobre la protección de los menores en el ámbito del deporte. También queda en cuestión si es adecuado que adolescentes firmen contratos de varios años con un club, cuando está en pleno desarrollo su carrera deportiva. 

El encargado de la Secretaría de Niñez y Adolescencia de Paraguay, Ricardo González, ha declarado este jueves ante la prensa haber pedido en reiteradas ocasiones a la APF que cree una norma para proteger a los jugadores menores de edad de posibles abusos. “Estamos hablando de situaciones que afectan al niño, no podemos hablar de hacerle firmar a un niño un contrato por tres o cuatro años de exclusividad. Recibimos varias denuncias en cuanto a pases y firmas de contratos, situaciones bastantes complejas e irregulares que afectan el manejo de las escuelas de fútbol”.

Antonio González carga contra Bernardo Gabriel Caballero y Valentín Ozuna.