Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bartomeu recupera como hombre clave a Guillermo Amor

El presidente nombra al exresponsable del fútbol base como sustituto de Albert Soler y reorganiza la parcela económica del Barça

Soler, en primer plano, en un acto junto a Reobert Fernández. Ampliar foto
Soler, en primer plano, en un acto junto a Reobert Fernández.

Aunque el equipo azulgrana va como un tiro en la Liga y en la Champions, la gestión del club resulta mucho más complicada últimamente en el FC Barcelona. A día de hoy no tiene vicepresidente económico ni de relaciones institucionales después de las dimisiones de Susana Monje y Carles Vilarrubí. También salió el vocal Jordi Monés, disconforme al igual que Vilarrubi con la disputa a puerta cerrada del partido contra Las Palmas el pasado 1 de octubre, y se ha especuló con la posibilidad que también dejara sus atribuciones el vicepresidente de mercadotecnia y comunicación Manel Arroyo. Jordi Cardoner, responsable del área social, y el presidente Josep Maria Bartomeu se presentan por tanto como las figuras claves de un gobierno en el que también ha perdido peso el vicepresidente deportivo Jordi Mestre.

El área deportiva es precisamente la que más se está reorganizando después de su fallida intervención en verano para frenar la partida de Neymar al PSG y no poder fichar a Coutinho. El goteo de bajas empezó con Raül Sanllehí, director de fútbol que abandonará el club en diciembre después de 15 años, y ha continuado con Albert Soler, que ha renunciado a ser director profesional de fútbol aunque se mantiene como responsable de las demás secciones y de proyectos como el de La Masia 360º y el Barça Innovation Hub.

Bartomeu todavía no ha designado el sustituto de Sanllehí mientras que Guillermo Amor, hasta ahora responsable del fútbol formativo con José Maria Bakero, asumirá las funciones de Soler y además ejercerá también de portavoz en los partidos que dispute el club y de enlace entre la plantilla y la directiva, cargo de nueva creación y que se consideraba indispensable después del distanciamiento vivido entre los futbolistas y la junta de Bartomeu. El máximo responsable del apartado futbolístico es Pep Segura y el presidente quiere que tenga el mismo poder y ascendente que en su día correspondió a Andoni Zubizarreta, destituido en enero de 2015 después de la crisis desatada en el estadio de Anoeta por la suplencia de Messi.

Zubizarreta implicó a Bartomeu, en tanto que entonces era vicepresidente deportivo, en la sanción de la FIFA por el traspaso de menores personificada en Lee, hoy jugador del Hellas Verona. También pagaron la factura del castigo figuras muy vinculadas al fútbol base como Albert Puig y Guillermo Amor, repescado el pasado verano y ahora ascendido al cargo de Soler.

Tomás, hombre fuerte

Segura aspira a completar el organigrama, que tiene como a segunda persona clave al secretario técnico Robert Fernández, antes del próximo 21 de octubre, fecha en la que está prevista la Asamblea de Compromisarios del FC Barcelona. Bartomeu informará entonces a los socios de los cambios en la estructura deportiva y también en la económica, que tendrá al tesorero Enrique Tomás como a principal cabeza visible juntamente con el director ejecutivo (CEO) Òscar Grau. La directiva presentará hoy precisamente el balance económico de la pasada temporada y el previsto para la actual, que ascenderá a unos 897 millones, camino de los 1.000 millones que prevé ingresar Bartomeu en 2021, el año en el que finaliza su mandato después de ser elegido en 2015.

Bartomeu se siente fuerte después de que no cuajara la moción de censura emprendida por Agustí Benedito y que ningún posible candidato a la presidencia azulgrana la secundara oficialmente más allá de dar su firma, como fue el caso del expresidente Joan Laporta y del empresario Víctor Font. Al presidente le ocupa ahora la estabilidad del club después que el equipo haya respondido satisfactoriamente con la llegada de Ernesto Valverde.

Ter Stegen y Piqué se suman al entrenamiento

Tras el segundo parón de selecciones, los jugadores del Barça van regresando a la rutina de los entrenamientos en la ciudad deportiva. Ayer, por ejemplo, se sumaron a la sesión matutina Gerard Piqué —que tenía permiso del seleccionador Lopetegui para volver porque no podía disputar el duelo ante Israel por sanción— y Marc-André Ter Stegen, que dejó a Alemania clasificada para el Mundial con un pleno de triunfos. Ambos futbolistas se juntaron con los que no fueron internacionales (Denis, Aleix Vidal, Sergi Roberto, Alcácer y Deulofeu), además de con tres jugadores del filial (Morer, Santi Bueno y Moisés) y cinco del Juvenil (Collado, Iñaki Peña, Monchu, Chumi y Riqui Puig). El que sigue sin incorporarse a los entrenamientos es Iniesta, con una elongación en el bíceps femoral de la pierna izquierda.

Más información