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Fútbol argentino: marcha atrás con la Superliga y fin de la TV gratuita

El gobierno de Macri termina con el Fútbol Para Todos y suspende la liga que se votó hace 7 días

Las cámaras enfocan al edificio de la AFA en una guardia periodística.
Las cámaras enfocan al edificio de la AFA en una guardia periodística.AP

La carne para el asado aumentó un 48% y el consumo ha caído un 5%, y casi sucede lo mismo con los cigarrillos. Se trata de dos pasiones que los argentinos conservan con algunas limitaciones, a pesar de los tarifazos. Pero el que ahora corre peligro es el fútbol, el que tal vez ocupa la pirámide en la escala de placeres mundanos de Argentina. El gobierno de Mauricio Macri sabe que se trata de un tema delicado y, a contramano de las últimas decisiones, eligió la moderación para recortar un beneficio que los ciudadanos entienden como derecho adquirido: la transmisión gratuita de los partidos por televisión que el kirchnerismo realizaba a través la empresa estatal Futbol para Todos (FPT).

El anuncio fue realizado por el secretario general de la presidencia, Fernando de Andreis, quien este miércoles se acercó hasta la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) para comunicar la decisión oficial y solicitar que se conserve la gratuidad de la televisación de los partidos hasta 2019. “El gobierno aceptará la rescisión del contrato suscripto con la AFA por el programa Fútbol para Todos, pero planteará que la gente siga viendo los partidos por televisión abierta hasta 2019”, anunció en un comunicado De Andreis.

El FPT fue muy criticado desde que se creó en agosto de 2009. Sobre todo por las grandes erogaciones de dinero que el Estado Nacional ha invertido año tras año. El presupuesto del programa de televisación de los partidos llegó a costar unos 125 millones de dólares que se financiaron en forma íntegra con dinero del erario público. Basta compararlo con los 100 millones que el Estado destina al Ministerio de Cultura para medir la magnitud del gasto. Muchas voces disidentes propusieron el acceso a la publicidad privada durante las transmisiones, pero la anterior administración se negó en forma sistemática y usó los entretiempos para anuncios oficiales. Incluso organizaciones medioambientales como Greenpeace y Vida Silvestre denunciaron en 2010 el desvío de fondos pertenecientes al presupuesto de la Ley de Bosques para la realización del programa.

Junto con el fin del FPT, el gobierno comunicó a la AFA la postergación de la Superliga para 2017, que fue votada hace tan sólo una semana. “No saldrá hasta el año que viene, ya que sus estatutos serán aprobados recién dentro de 90 días”, confirmó a la prensa el candidato propuesto para la vicepresidencia del organismo, Horacio Martignoni, hoy vicepresidente de Sarmiento de Junín. También estaba confirmado el exfutbolista y actual presidente de Estudiantes de La Plata, Juan Sebastián Verón, para dirigir el campeonato. Para que la Inspección General de Justicia (IGJ), organismo del Estado Nacional que audita los movimientos en la AFA, apruebe el nuevo formato de liga, éste tendría que haberse presentado como mínimo en mayo pasado, ya que su verificación reclama un período no inferior a los tres meses.

“Aceptamos el planteo que hace el 95% de los clubes de Primera División y varios de la B Nacional, obviamente abriendo una instancia de diálogo que piden para evaluar los tiempos y la forma”, dijo el secretario de Presidencia. No obstante eso, De Andreis remarcó que el gobierno nacional insistirá para “que hasta 2019 la gente siga viendo los partidos de la misma manera que hoy, sin tener que pagar costos adicionales”.

De esta manera queda abierto el camino para la renegociación de la venta de los derechos televisivos de los partidos de Primera y B Nacional, a través de una licitación o de los mecanismos habituales de negociación. Al que le interesa este último punto es al multimillonario Ted Turner, quien meses atrás acercó una oferta de 3.200 millones de pesos anuales (unos 213 millones de dólares).

Mientras tanto, el campeonato ha vuelto a ser una intriga. Algunos dirigentes propusieron volver al formato de torneos cortos y hasta se habló de un torneo largo con 10 descensos, pero ambas propuestas encontraron el no rotundo de los equipos más chicos. Otra imprecisión es la fecha de comienzo de la liga, que inicialmente estaba prevista para el 7 de agosto, luego pasó para el 12, más tarde para el 19 y ahora se evalúa postergarla para el 26. De ser así, los futbolistas completarán 3 meses exactos de vacaciones desde que Lanús dio la vuelta olímpica, el torneo anterior. Una liga que fue bautizada como “torneo de transición”, a la espera del nuevo formato. Parece que la transición llegó para quedarse.

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